Nicolás Jarry se quebró tras derrota en primera ronda de Paris 2024
Con su caída se cerró una jornada negra del tenis chileno en los Juegos. Alejandro Tabilo y Tomás Barrios también perdieron en su estreno.
Han pasado apenas cinco minutos de la dolorosa derrota de Nicolás Jarry (24°) en su estreno olímpico y su pena es evidente. Por más que luchó y trató de darle pelea al australiano Alexei Popyrin (46°) al final terminó cayendo por 6/3 y 7/6 (5), en 1 hora y 28 minutos de juego.
En la tribuna de la pequeña cancha 6 de Roland Garros lo alentaban su madre, Cecilia Fillol, y su mujer, Laura Urruticoechea. Y muy cerca de ellas Nicolás Massú junto a Jorge Aguilar, también tratando de levantarlo con sus clásicos gritos de guerra.
Pero Jarry no lucía bien. Claramente aún no puede superar las secuelas del complejo virus que le afectó el oído hace casi dos meses y lo ha tenido muy complicado. Aunque lo intentó, no pudo ante el oceánico, que está cumpliendo su mejor temporada en el tour.
«Hay que seguir dándole, seguir intentándolo, hoy casi lo pongo en aprietos, es lo mejor que he jugado en estas semanas, así que me tengo que quedar con eso, que es lo positivo. No quedarme con que aún me falta, con que aún no estoy, porque no puedo hacer algo al respecto. Hay que ir día a día. Hoy hubo buenos momentos, buena toma de decisiones, que es lo único que yo puedo hacer», alcanza a decir Nico a los pocos periodistas presentes en la zona mixta. Su voz se va debilitando, sus ojos empiezan a brillar, y aunque trata de contenerse, poniéndose en cuclillas y tomando aire por unos segundos, no puede más.
«Es una tremenda experiencia estar acá en las Olimpiadas. Perder en primera ronda, no estar bien, es duro», afirma, llorando.
¿Es como una broma cruel enfermarse justo en las semanas previas de los Juegos, Nicolás?
«No, no lo veo así, lo veo como un desafío muy difícil, no una broma. Sé que voy a salir más fuerte de esta y habré aprendido muchas cosas. Espero que se pase lo más rápido posible», dice.
Jarry se va triste. Sabe que debió esperar tantos años, luego de no poder estar en Tokio por la suspensión, y por una jugada del destino no llegó en su mejor forma a estos Juegos. A falta del dobles junto a Alejandro Tabilo, le quedará el consuelo de haber sido el abanderado sobre las aguas del río Sena.
Fue un domingo aciago para el tenis chileno, que rápidamente pasó de la alegría de tener por primera vez en la historia a tres singlistas nacionales en un mismo cuadro de los Juegos Olímpicos a caer todos en la misma jornada. Primero fue Alejandro Tabilo (21°), quien tropezó por un doble 6/4 ante el ruso Roman Safiullin (67º), quien actúa como Atleta Individual Neutral, la denominación creada por el Comité Olímpico Internacional para autorizar la participación de algunos deportistas. Un golpe duro para el también debutante zurdo.
Al poco rato, Tomás Barrios (163°) cayó ante el argentino Francisco Cerúndolo (37º) por 6/2 y 6/1, en un desenlace más lógico, aunque se esperaba que menos expresivo. Para el chillanejo fue su segunda aparición olímpica, otra vez con debut y despedida en la primera ronda.


