El periodista habla de su reinvención tras salir de Canal 13
Le pidió a su hijo que lo grabara como si fuera un despacho y lo subió a Instagram.
Miguel Acuña, el exreportero policial eterno de Canal 13, nunca había salido de vacaciones solo con su hijo menor, Maximiliano (17) y hace algunas semanas decidió ir con él al sur del país, a la Carretera Austral. Cuando estaban esperando la barcaza que los trasladaría hasta Hornopirén sintió algo y le dijo al joven: «Grábame». Maximiliano tomó su celular, Miguel contó hasta tres y cuando apareció en la imagen, el periodista dijo: «¿Cómo están?, ya se dieron cuenta dónde estamos…» y luego hizo un perfecto móvil para un matinal, pero esta vez no era para ningún canal. Ni siquiera sabe por qué lo hizo, pero se sintió feliz. Era la primera vez que miraba a una «cámara» en nueve meses.
Tras atropellar en estado de ebriedad a unos ciclistas en octubre del año pasado, Acuña fue despedido del canal en febrero y tras eso le está tocando reinventarse y fue ese momento en el sur antes descrito el que le mostró un camino posible. «Después de muchos meses volví a tener contacto, entre comillas, con la gente a través de un video y fue una experiencia súper linda sentir de nuevo el cariño y la respuesta de las redes sociales. Ahí se abrió este camino al mundo de las redes, de Instagram (@ miguelacunaol), donde yo publicaba y no buscaba hacer contenido. Ahora estoy súper abierto a esa posibilidad», afirma.
«Mi foco hoy está en diversificarme en las redes sociales, en profesionalizarme y mi proyecto tiene que ver con una productora que va a partir dentro de poco y que se va a dedicar a la entrega de contenido a través de las redes sociales. Espero que esa sea una entrada económica», reconoce.
¿Por qué le pidió a su hijo que lo grabara?
«No sé, fue una cosa que me salió en el momento. Fue espontáneo, no lo llevaba pensado. Incluso, cuando regresé me compré un micrófono para hacer mejor los videos, en el sur fue sólo con el celular».
Y los videos fueron un éxito.
«Hubo muchos seguidores, muchas visualizaciones y muchos comentarios, eso me abrió el abanico de panoramas y me dio mucho orgullo trabajar con mi hijo. Fue super bonito y súper emocionante volver a enfrentarse a la cámara porque no lo había hecho más. Fue como reencantarme con mi oficio».
Usted ha dicho que incluso se ha soñado reporteando en estos meses.
«Sí, estoy luchando por tener una segunda oportunidad».


