Crack de 17 años fue capitán de Huachipato en el triunfo ante Concepción
Nos avisó que llevaría jineta unos minutos antes del partido, contó su hermana Crishna.
El último en salir del camarín del estadio Ester Roa de Concepción fue Sebastián Melgarejo. Afuera ya lo esperaba casi toda la familia: su mamá Onesima, su madrina Rossané y un puñado de primos encabezados por Tomás, su fanático número uno. El crack de apenas 17 años portó la jineta de capitán de Huachipato en el triunfo por 1-0 sobre Concepción en la Copa de la Liga y lo festejó con un banquete en un conocido restorán de comida rápida.
‘Pasamos al McDonald's porque era tarde y no alcanzamos a tomar once, así que ahí celebramos', cuenta Crishna Melgarejo, su hermana de 26 años, todavía mezclando orgullo y nervios por lo que vivieron la noche anterior. ‘Mucho no se pudo hacer porque mi hermano tenía que volver a entrenar este martes, pero nos despertamos con el corazón inflado'.
La noticia de la capitanía había llegado apenas un par de días antes. ‘Él nos avisó cuando se fue a concentrar. Estábamos orgullosas, felices, pero también muy nerviosas', recuerda Crishna. En el estadio estuvo prácticamente todo su círculo íntimo, incluyendo a Brayan Véjar, primo y jugador del rival Concepción.
En la familia no les sorprendió demasiado verlo asumir responsabilidades tan rápido. Crishna asegura que Sebastián siempre ha sido así. ‘Somos los únicos hermanos, él es el concho. Como hermano se porta excelente, en el colegio también. Acá en el barrio todos preguntan por él y lo apoyan porque es muy humilde', dice su hermana.
El técnico Jaime García piensa parecido. ‘Del primer día que lo vi en la cancha lo subí casi a los tres días. Estaba en la Sub 15', contó el entrenador acerero después del partido. Y agregó una frase que llamó la atención: ‘Melgarejo jugó como un cabro viejo'.
En Huachipato conocen hace rato ese perfil. Luis Peña, jefe técnico del club, cuenta que Sebastián llegó cuando tenía apenas seis años y que desde chico se notaba distinto. ‘Siempre fue un adelantado por su capacidad de comprensión del juego y por su capacidad técnica. Siempre estaba tres pasitos más adelante que el resto', asegura. También destaca que ‘interpreta antes la jugada', que tiene ‘una capacidad técnica tremenda' y que todavía ‘no tiene techo'.
Pero más allá de las condiciones futbolísticas, Peña pone el foco en otra cosa. ‘Como persona es extraordinario. Desde chico fue muy respetuoso, educado y con valores. Es algo introvertido, pero muy receptivo', describe.
García incluso relató que habló con los jugadores más experimentados cuando decidió entregarle la jineta. ‘Les entrego ese mensaje: el capitán es un niño de 16 años. A los más grandes les dije que había que protegerlo', explicó el DT.
Detrás del presente de Sebastián también hay años de sacrificio familiar. Especialmente de Sandro, el padre, quien trabaja en Puerto Williams y muchas veces tiene que seguir la carrera de su hijo desde lejos. ‘Desde chicos mis papás lo llevaban a entrenar. Cuando no podía uno, iba el otro. Incluso llovía lo llevaban en bici o en micro. Todo esto también es fruto del sacrificio de ellos', cuenta Crishna.


