La comediante explica por qué mandó a Claudio Valdivia a la friendzone
Se las dio de canchero y conmigo cancherito, no, dijo ella en Fiebre de baile.
A Disley Ramos la frase le salió del alma. En «Fiebre de baile», cuando Diana Bolocco le preguntó por Claudio Valdivia, ella respondió: «No me hables de ese h…». A los pocos segundos señaló que ella decidió que solo fueran amigos y que esto era «en serio. Se las dio de canchero y conmigo cancherito, no». En ese momento, precisamente el martes por la noche, se acabó oficialmente el estatus de amigos con ventaja entre Ramos y Valdivia.
El miércoles, Disley sumó otro dato en «Plan perfecto» y contó que no le gustaron algunas actitudes del joven Valdivia, ya que, según ella, cuando se prenden las cámaras él es «más canchero».
Profundizando en sus motivos, la rubia confiesa que «no tengo ganas en este minuto de tener una relación amorosa porque todavía necesito sanar cosas y no quiero una relación mediática ni pública, porque lo pasé mal con una relación mediática. Entonces, estoy intentando evitar eso». Aunque no lo menciona, ella se refiere al romance que vivió con Luis «Mago» Jiménez cuando ambos fueron parte del reality «Mundos opuestos 2».
«Si con el tiempo las cosas se terminan dando con alguien público, bueno, tendrá que pasar, pero por ahora estoy intentando evitarlo para llevar de mejor manera el programa («Fiebre de baile»), no desconcentrarme y hacer una buena participación», añade la comediante. «Me cuesta tomar la decisión de avanzar o dejar a alguien que quise o que quiero, pero cuando tomo la decisión, no miro atrás», asegura. Sí deja en claro que «buena onda con Claudito; yo estoy feliz disfrutando mi proceso, más enfocada que nunca».
Para Disley, su salida del reality «Mundos opuestos» no fue fácil. «Pasé quizás por un duelo personal relacionado al hate (en redes sociales), algo que nunca había vivido, relacionado a la exposición, relacionado con que te juzguen amorosamente en una pareja (…) Todo eso me pasó la cuenta, y tuve que tomar cartas en el asunto con sicólogos, encontrarme con las personas que me cuidan y la familia. Y después de ese proceso, que fueron varios meses, volver a sentirme yo de nuevo. Hoy estoy bien, estoy más tranquila, ya volví con mi chispa», resume.
Mientras, su paso por «Fiebre de baile» se lo está tomando muy en serio y más adelante aspira a ser animadora. «Quiero ganar y, si no se puede ganar, quiero llegar a la final y demostrarme a mí misma que sí se puede porque yo soy súper disciplinada. También quiero reencantar a la gente, al público, a que recuerden quién era yo antes de tener una relación mediática y de pasar por un programa que no me favoreció, y haciendo mi mea culpa también porque creo que mostré una parte de mí que a la gente no le gustó», afirma.


