Paul Collins, de Gulden Draak Fire, que incluye ají en su receta
Esta variedad se elaboró en base a la demanda mexicana y, a raíz de la buena recepción, se lanzó como un producto de línea.
Masivas y artesanales premium. Esas son las dos categorías en las que se clasifican, según dice Paul Collins, las cervezas importadas. La primera de ellas tiene una participación del 16% dentro del total del mercado de las cervezas, mientras que las segundas anotan un porcentaje menor. «Esto se debe a que son productos muy diferentes en cuerpo, espuma y aroma. Apuestan por la diferenciación en cuanto a graduación alcohólica y características que las hacen ser muy particulares», agrega el gerente general de Inversiones Collins & Collins.
Esta compañía maneja en Chile la reconocida marca Gulden Draak, a la que sumó recientemente la alemana Maisels Weize. «Somos uno de los importadores con mayor antigüedad al hablar de cervezas premium artesanales. En cuanto a nuestras marcas, los consumidores que más las demandan están en un rango etario que parte en los 25 años. Se trata de personas que siempre están buscando algo que sea diferente a lo masivo y también a lo artesanal de origen nacional».
¿Qué elementos distinguen a Gulden Draak?
«La marca está presente en Chile desde el 2005 y ha tenido múltiples premios a nivel internacional y nacional en todas sus categorías, lo que refleja su calidad y nivel de excelencia. Por ejemplo, Gulden Draak Clásica ha sido escogida en tres oportunidades como la mejor cerveza en Chile. A nivel internacional, en tanto, en todas sus categorías ha sido premiada en el World Beer Awards en múltiples oportunidades. Ahora, más allá de conservar la tradición y larga historia que tienen las cervezas belgas, siempre está escuchando al consumidor y sacando interesantes productos cada año».
Un reflejo de lo anterior es su más reciente variedad: Gulden Draak Fire. Tal como explica Paul Collins, «esta cerveza se hizo en base a la demanda mexicana, país con un alto consumo de ají. A raíz de la buena recepción se lanzó como un producto de línea. Es una cerveza especial, con esos acabados particulares que sólo Gulden puede dar. A Chile llegó hace muy poco, este mes».
Entrando en más detalles, el ejecutivo comenta que estamos frente a una Belgian Strong Ale de 10,5°. «De color castaño oscuro con destellos rojizos, al probarla se siente un dulzor inicial a caramelo toffee, seguido por una sensación de picor suave que aparece en segundo plano. Es en el retrogusto donde Gulden Fire se revela, ya que el picor emerge cálido y progresivo, acentuando las notas de malta y calentando la garganta sin resultar agresiva. El picante no destruye el perfil, lo amplifica».
¿Cuáles son sus principales ocasiones de consumo?
«Esta cerveza puede ser consumida como aperitivo o como reemplazo a un vino. Por sus características, marida muy bien con costillas de cerdo, cordero asado, cortes de vacuno -como entraña, lomo vetado o lomo liso-, quesos curados y azules, empanada de pino y postres de chocolate negro. Se recomienda servirla en una copa de boca ancha, para poder apreciar todas sus propiedades, a una temperatura entre los 8 y los 12°C».
¿Cómo evalúan el interés de negocios como botillerías por tener un variado catálogo de cervezas importadas premium?
«Las botillerías han tenido un crecimiento sostenido en cuanto a tener más cervezas artesanales, el público ha pedido cada vez más esta categoría. En el caso de Gulden Draak es posible encontrar en los puntos de venta sus variedades Clásica, 9000 Quadruple, Brewmaster, Smoked, Imperial Stout y la recientemente incorporada Fire».
Inversiones Collins & Collins
Contacto: Claudia Marqués
Correo: [email protected]
IG: @guldendraakchile


