La nadadora marcó un hito al convertirse en la primera deportista nacional en actuar en seis Juegos Olímpicos
No quiero que me vuelva a pasar lo mismo, dijo la atleta que está a punto de cumplir 39 años, sobre las dificultades que enfrentó en las clasificaciones de los 1.500 metros libre, donde se ubicó 14ª entre 16 competidoras.
Kristel Köbrich cumplirá 39 años la próxima semana, y aunque a esa edad la mayoría de nadadores ya está fuera del alto rendimiento, ella se resiste a poner punto final a su dilatada carrera, que la tuvo en la jornada de este martes marcando un hito para el deporte chileno, al convertirse en la primera representante nacional en disputar seis Juegos Olímpicos.
La Cobra fue ubicada en las clasificaciones de los 1.500 metros libre junto a la singapurense Ching Hwee Gan (21) y la maltesa Sasha Gatt (19), llegando en el segundo lugar detrás de la asiática. Por lo general, World Aquatics usa esta fórmula para «separar» a las competidoras que llegaron por plaza de universalidad o que entraron con marca B, como es el caso de la chilena, de las que clasificaron con el registro A.
«Son sensaciones encontradas. El tiempo no estuvo tan bien, pero obviamente son mis sextos Juegos Olímpicos, tengo que entenderlo, que valorarlo, pero la carrera fue rara y el tiempo no se dio», señaló apenas salió de la piscina olímpica de La Defense Arena, que se ubica en Nanterre, en las afueras de París.
Así, su crono de 16:27.18 la ubicó 14ª en la general, entre las 16 que tomaron parte en las tres series clasificatorias, distante a 39.75 segundos de la estadounidense Katie Ledecky, quien fue la más rápida de las clasificaciones, donde las ocho primeras avanzaron a la final. En sus cinco participaciones olímpicas previas la chilena nunca ha podido anotarse en esa instancia.
Y mientras un periodista español le recuerda que sólo cinco nadadoras han competido en seis Juegos Olímpicos a lo largo de la historia, ella no titubea al responderle: «Sí, lo entiendo, pero nosotros buscamos estar en un nivel alto. Y eso hoy (martes) obviamente quedó un poco lejos. Yo soy muy autocrítica».
¿Qué le faltó, Kristel?
«La preparación fue muy corta. No clasifiqué antes, entonces la habilitación para venir fue muy encima y eso claramente no me daba espacio mental para trabajar de otra manera. Creo que eso no lo he podido llevar bien».
¿Pensó que ya no iba a clasificar?
«Claro, fue todo más lento. La ventana de clasificación es bastante amplia, podría haber clasificado antes, porque había quedado a segundos. Entonces, eso hace que cada vez que uno se mete al agua, quiera hacerla, quiera hacerla. (la marca A), y claramente esa autopresión no la pude gestionar bien. Obviamente la posibilidad de venir de esa manera (marca B) también existía. Son varias cositas que uno va anotando, y no quiero que me vuelva a pasar lo mismo para Los Ángeles. Ni mi equipo ni yo no merecemos clasificar así».
En cuatro años pueden pasar muchas cosas, pero dice que se proyecta para Los Angeles 2028. Imagino que hay cosas que usted ha postergado en su vida.
«Si elijo, es la natación al 100%, dos o tres cosas a la vez, no. No tengo la fuerza ni energía como para gastar en otras cosas. Es una forma de estilo de vida, de elección».
Este viernes, Köbrich disputará las clasificaciones de los 800 metros libre: nadará en la pista 8 de la serie 2, donde también partirá Ledecky, una de las leyendas de este deporte.


