Los acusados pasarán este martes a control de detención en el Juzgado de Garantía de Limache
Más allá de los colores políticos, nadie tiene derecho a atacar a otro, dice el parlamentario del PDG, mientras la esposa de uno de los acusados desmiente cualquier motivación política de la pelea.
El hecho ocurrió el domingo tras un confuso incidente en una fiesta del club deportivo Montevideo de Olmué, sobre la cual el parlamentario acusó una agresión política, mientras una testigo que dijo haber estado con los inculpados habló de una pelea.
El hecho es que tras la denuncia del diputado, el Ministerio Público solicitó al Juzgado de Garantía de Limache la detención de los dos sospechosos, dos hermanos de iniciales FEPP (37 años) y CAPP (39 años), acción que fue realizada a las 18 horas de este lunes por Carabineros.
Como detallaba el coronel Oporto, la hoja de vida de los aprehendidos incluía para uno de ellos antecedentes como robo en lugar no habitado, desacato, atentado a la autoridad, amenaza simples y daños, mientras para su hermano registraba amenazas y lesiones con arma blanca, hurto y porte de arma blanca.
Ambos pasarán este martes a control de detención.
Los hechos
Como se relataba, el diputado llegó el domingo cerca de la medianoche a la fiesta de aniversario del citado club como invitado, para saludar a los dirigentes. No alcanzaron a pasar ni diez minutos desde la llegada del honorable hasta que se armó una tole tole donde Olivares resultó agredido de puños y patadas. Un confuso incidente del cual el parlamentario se refirió en la tarde de este lunes. «La política no puede ser de agresiones, más allá de las diferencias que podamos tener, los mensajes que queramos entregar y las vestimentas que podamos usar». La alusión a las vestimentas no es trivial, ya que Olivares ha causado revuelo por usar una capa de estilo militar prusiano, similar a las que usaba el general Augusto Pinochet, lo que le ha valido críticas desde sectores de la oposición y agitado las pasiones en redes sociales. «Más allá de los colores políticos, nadie tiene derecho a atacar a otro por su forma de expresarse o vestir», dijo. Para él, lo que ocurrió en Olmué tiene tintes de agresión política.
La testigo
En paralelo, Chilevisión conversó con la esposa de uno de los supuestos agresores, versión similar a la entregada a este diario por cercanos al club. La mujer (de espaldas a la cámara) contó que estaba bailando y el diputado la empujó e insultó, y fue ahí cuando su marido respondió con un combo a Olivares. La misma mujer desmintió haber gritado consignas en favor de la izquierda, como informaron desde la oficia del parlamentario. Según lo dicho por la mujer, sería una simple pelea de cantina.
Pero Olivares no lo creyó así, dado que se le preguntó por este punto: «Eso es una mentira, nosotros estuvimos solo seis minutos en ese lugar, entramos, pagamos nuestra entrada y saludamos al presidente del club. Cuando lo saludamos nos trasladamos hacia la pista y viene una persona que tiene antecedentes penales por tráfico, venta y consumo de estupefacientes, y armas de fuego, y me golpea arteramente por la espalda».
«Todo lo que se ha dicho es parte del comidillo de la prensa, bien sabemos que la prensa a veces ni siquiera va a la fuente. En este caso van hacia una persona que dice ser la esposa de uno de los victimarios, y obvio que lo que dice es falso». Al hablar de comidillo, Olivares se refiere a una versión que comenzó a circular, que dice relación con que habría llegado pasado de copas al evento, como algunos cercanos al club también relataron a este diario. «Estuvimos solo seis minutos y nos fuimos, por tanto es imposible que digan que llegué tomado, a las dos de la mañana. Primero, yo no tomó alcohol, segundo, llegamos a las 12:20, eso está todo grabado para presentárselo a la justicia».
«Che Guevara»
Y recalcó: «Estuve seis minutos, yo no entablé diálogo con nadie, no se gritó ninguna consigna política de mi parte hacia nadie, muy por el contrario, recibí el cariño de los vecinos de Olmué. Antes había participado en otra actividad en la población Argentina en Quilpué donde no tuve ningún problema, jamás lo he tenido». Y anunció que presentará una querella contra los responsables de agredirlo. Cerrando con una reflexión: «Las agresiones físicas son terribles, aunque yo ande con una capa, con lo que estime conveniente. Dirán, es que el diputado se lo busca (…) Da lo mismo, acá a uno le podrá gustar el Che Guevara, Salvador Allende, Ibáñez del Campo, el general Pinochet, quien sea, pero nadie tiene el derecho de golpear a una persona por pensar diferente».


