El periodista de Canal 13 mide 1,90 y Emiliano llegó con 54 centímetros
Me considero viejo para ser papá, confesó tras recibir su primer retoño.
El mismo Alfonso Concha (45), periodista de Canal 13 y conductor de «La tarde es nuestra», confiesa que por años, cuando le preguntaban si quería ser papá, su respuesta siempre era un categórico «no». Claro que la respuesta carecía de una razón de peso: «Era no, porque no nomás», agrega.
Pero el tiempo pasó. Conoció a Isidora, quien sí quería ser mamá, y la negativa se fue suavizando hasta que ser papá pasó a ser un plan que se concretó este jueves 14 de mayo, pues a las 11:29 horas nació Emiliano.
«Es grandote», revela de inmediato el profesional. Detalla: «Midió 54 centímetros y pesó 3,8 kilos. Mi mujer estuvo en trabajo de parto 14 horas. Llegamos el miércoles a las ocho de la noche, teníamos la esperanza de que fuera parto normal pero al final, por la envergadura de este ser humano, el doctor tomó la decisión de que fuera cesárea. Mejor para todos y más tranquilidad. Se comportó perfecto Emiliano».
Fue un largo trabajo de parto.
«Aquí te das cuenta que no hay nada más fuerte que el amor de madre, nunca mejor dicho. La Isi es pequeñita, mide 1,55. Yo mido 1,90. Ella tuvo una fortaleza que uno sólo entiende en este tipo de instancias».
Si usted mide 1,90, apostaría que a Emiliano le quedó toda la ropa chica.
«Jajajá, sabíamos que era grande, pero no al punto que, efectivamente, la ropa de recién nacido estuviera al límite. De hecho, la matrona nos dijo: ¿No tienen algo más grandecito? La verdad no pensamos que iba a ser tan grandecito, la ropa le queda justita, no va a durar más de una semana así que le vamos a poner todas las tenidas».
¿Su señora está preparada para que Emiliano la pase en altura como a los 13 años?
«Jajajá, sí, va a ser un poquito alto… Ella lo tiene asumido y le encanta».
¿A quién se parece?
«Tiene la cara muy parecida a mí. El gen Concha es potente y se nota. Es una linda mezcla pero hay algunas facciones que son bien Concha, ahora vamos a ver cómo avanza. Es largo y bueno para comer».
Alfonso reconoce «me considero viejo para ser papá» y recalca «porque no era parte de mis planes». Quizás por eso mismo recuerda claramente los dos momentos en que conectó con su hijo, antes que naciera. «Cuando lo sentí moverse y cuando en una ecografía sonrío. Yo soy malo para llorar pero se me cayeron las lágrimas».
¿Están en la clínica aún?
«Sí, nos vamos a quedar hasta este domingo. Es por precaución, por la cesárea».
¿Y el lunes a trabajar?
«No, tengo cinco días de postnatal legal, el canal regala cinco días más y yo me voy a tomar un mes, quiero verlo lo más que pueda y estar a la altura».
¿Sabe cambiar pañales?
«Según yo, sé, pero lo más probable es que me lo van a tener que recordar».


