Basura doméstica: qué podemos reciclar en casa y qué no

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¿Sabía que los envases de yogurt son uno de los desechos de manejo más complejo?

Cada vez más personas entienden que sus decisiones cotidianas tienen un impacto ambiental.

Aunque buena parte de las cajas, botellas y envases que usamos en casa se pueden reciclar, no todo sirve. «La ciudadanía aprendió a pensar que el plástico, cartón y vidrio se recicla, pero el reciclaje real funciona por materialidad específica», recalca el doctor Iván Franchi, investigador del Centro de Investigación para la Sustentabilidad de la Universidad Andrés Bello.

Coincide Martín Morrás, gerente de operaciones de TriCiclos, empresa que promueve el reciclaje y la economía circular: «Hoy vemos un interés mucho mayor que hace algunos años. Cada vez más personas quieren reciclar y entienden que sus decisiones cotidianas tienen un impacto ambiental. Sin embargo, todavía existe bastante desconocimiento respecto a cómo hacerlo correctamente y qué materiales realmente son reciclables. Falta información clara o infraestructura cercana».

De acuerdo al Ministerio del Medio Ambiente, entre los cinco residuos que más se botan en los hogares chilenos, los residuos orgánicos (restos de comida, fruta, pan) ocupan el primer lugar, con el 58% del total; les siguen papeles y cartones (12%), plásticos, vidrio y metales. «Los materiales que más se reciclan suelen ser cartón, papel, botellas PET, latas de aluminio y vidrio, porque son residuos más fáciles de identificar y separar», señala Morrás.

En general, botellas de plástico, cartón, papel, latas y vidrio son los residuos con mayor posibilidad de reciclaje, pues contienen un sólo material o materia prima, o si tiene más de uno. Esto los vuelve más fáciles de separar, clasificar y transformarse nuevamente sin perder sus propiedades.

Las latas, por ejemplo, están hechas de aluminio o acero, mientras que el papel contiene fibras de celulosa que se pueden reutilizar varias veces hasta que se deterioran por completo. Mientras, el plástico PET es un polímero termoplástico que se puede volver a transformar nuevamente en botellas, fibras textiles y hasta envases de alimentos.

Franchi subraya que, al momento de reciclar, estos residuos deben entregarse vacíos y sin restos evidentes: uno de los errores más comunes es mezclar residuos o «incluir envases con restos relevantes de comida o líquidos», lo que hace más compleja su reutilización.

Macarena Palma, gerente de marketing de ReSimple (empresa socia del Pacto Chileno de los Plásticos de Fundación Chile), aclara que las cajas de cartón de pizza son reciclables: sin embargo, muchos cometen el error de dejar en su interior restos de comida o queso derretido, lo que impide reutilizarlas. «La educación ambiental es clave para continuar avanzando en una mejora de los hábitos de reciclaje en el hogar», apunta.

Lo más complejo

La tabla que acompaña esta nota muestra a nivel general cuáles desechos domésticos se recomienda reciclar en puntos limpios y cuáles no.

En efecto, existe una gama de residuos no aptos para el reciclaje (o bien, no hay infraestructura para recuperarlos). «No todos los plásticos tienen hoy una cadena de reciclaje disponible en Chile. Los más complejos son los envases multicapa, como algunos paquetes de snacks, bolsas metalizadas o envases que combinan plástico con aluminio u otros materiales difíciles de separar», detalla Morrás.

Palma concuerda en que los envases multicapas o de múltiples materiales son los que generan más confusión: «Son los más complejos de tratar en el proceso de reciclaje. El plástico de residuos peligrosos tampoco se gestiona por medio de la recolección domiciliaria, como los plásticos de envases de cloro o de materiales inflamables».

Un desecho típico que aún no se puede reciclar son los envases de yogurt. «Los principales problemas aparecen en plásticos de bajo valor o difícil recuperación, como ciertos potes, bandejas y envases de poliestireno; envases multicapa o laminados; plásticos flexibles contaminados con grasa o alimentos, o formatos muy pequeños. Una botella PET transparente de bebida tiene una cadena de reciclaje mucho más consolidada que un pote de yogurt de poliestireno. Y una caja de jugo o leche puede tener recuperación, aunque parezca más compleja, porque existen procesos específicos para separar sus componentes», señala Franchi.

Palma cuenta que ya existen iniciativas y planes piloto para lograr la recuperación y valorización de los envases de yogurt. «Eso es muy positivo, para que en un futuro pueda ser reciclado», cierra.

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