Participaron Ingenieros y diseñadores de la Universidad de Valparaíso
El cirujano pediátra Matías Garrido explica que la tecnología le ayudó a planificar sus movimientos.
Matías Garrido Flores, uno de los cirujanos que participó en la intervención, explica que en la cirugía le extirparon a la niña un tumor de 20 centímetros de largo que estaba alojado en su tórax.
«Como esta era una cirugía de alto riesgo, ya que el tumor estaba entre órganos vitales como el corazón, los pulmones y arterias, necesitábamos encontrar la mejor manera de ingresar al tórax. Utilizamos las impresiones 3D para ensayar y planificar cómo lo haríamos», describe el académico de la Escuela de Medicina UV.
Sebastián San Martín, director del Doctorado en Ciencias e Ingeniería para la Salud y director alterno de Meding UV, agrega que el tórax en 3D fue elaborado con las imágenes de los escáners y resonancias de la paciente de dos años. «Trabajamos con materiales que se asemejan a los tejidos humanos y podemos adaptarlas para adquieran consistencia más sólida o más blanda. El tórax elaborado es exactamente igual al de la paciente, puede desarmarse tiene distintos colores para mirar más detalladamente cada órgano», detalla.
Cuenta el doctor Garrido que la cirugía de la niña, que duró cerca de cuatro horas, es la primera que realiza con el apoyo de modelos 3D. «Además de ayudarnos a planificar y ensayar una operación, esta tecnología es muy útil para que los pacientes y familias entiendan la intervención», finaliza Garrido, quien en una semana más operará a un niño de catorce años con la ayuda de impresiones 3D.


