Despertó la madrugada del jueves con retorcijones y náuseas
Igual no fueron tantas las que comí, pero de alguna forma el sabor me avisó que me iba a doler el estómago, dice la uruguaya.
El jueves pasado fue un día caótico para Laura Prieto. La actriz se levantó temprano para ensayar y comprar su vestuario para el estreno de la obra «Ni ensueño», que se llevaría a cabo este viernes 2 en la localidad de Canela Baja, en la IV Región, y que fue cancelado debido a las fuertes lluvias.
En medio del día ajetreado se dio cuenta de que no tenía tiempo para almorzar, así que pasó a comprar unas castañas de cajú en una tienda de alimentos saludables.
«Apenas las probé les noté un sabor raro, pero no hice caso y seguí comiendo porque necesitaba continuar con mi día. Llegué a mi casa y me acosté temprano, porque al día siguiente partíamos a las 9 de la mañana con mis compañeros de elenco. Me desperté a las 12.30 de la madrugada con unos retorcijones de estómago y cólicos terribles, además de náuseas. Estaba sola en mi casa, tenía cortada la luz y no tenía señal en el teléfono. Miré para afuera y me encontré con el temporal», explica la actriz, quien prefirió no salir a la farmacia debido al sistema frontal.
La conductora del programa «Manada Gotika», de canal TVR, asegura que nunca le habían caído mal para el estómago los frutos secos ni que había tenido una reacción alérgica a ellos.
«Un tiempo estuve muy adicta a las castañas de cajú. Esta vez las probé, sentí el gusto raro y pensé qué me va a pasar . Igual no fueron tantas las que comí, pero de alguna forma el sabor me avisó que me iba a doler el estómago», asegura Laura, quien aprovechó el viernes para recuperarse.
¿Ahora cómo se siente, Laura?
El jueves en la noche fue un poco catastrófico. No era un dolor para ir a la clínica, pero sí un dolor incómodo que no me dejó dormir en toda la noche. Ahora estoy mejor. Ayer (viernes) fui al supermercado, que también estaba sin luz, y me compré unos fideos y cosas livianas para comer. Estuve obligada a estar en un retiro espiritual en mi casa por los cortes de luz en la Región Metropolitana, así que me puse a leer y a descansar. No quedaba de otra.


