Tras ochenta años de historia, la clásica marca de cuadernos y artículos de escritorio Rhein solicitó su quiebra el martes 17 de octubre en el 23 Juzgado Civil de Santiago. La empresa sucumbió a la carga de sus deudas, que ascendían a $11.592 millones y a $4.400 millones, en el caso de su filial para cumpleaños Argos, cuya liquidación también fue solicitada, en este caso al Tercer Juzgado Civil de la capital.
El caso de Rhein es solo uno más de una larga lista de empresas que no pudieron superar la crisis económica que comenzó con el estallido social de octubre de 2019 e hizo crisis con los dos años de encierro de la pandemia. A septiembre de este año, 937 empresas habían quebrado, con un incremento de 18% respecto a igual periodo de 2022, de acuerdo a datos publicados por «La Tercera». Los sectores que más quiebras presentaban eran comercio, servicios, construcción, industrias manufactureras y actividades profesionales, científicas y técnicas, y el sector salud.


