Ximena Bravo Cavicchioli, gerenta general de Acechi, explica los gustos de los chilenos en esta bebida
El chileno sabe cada día más de cerveza; al comprar se detiene en la góndola, revisa las etiquetas, le interesa saber con qué se marida, dice la ejecutiva.
Más cerveceros y más sofisticados. Así se puede perfilar el gusto de los chilenos por la bebida de cebada que este viernes 2 de agosto celebra su día mundial. Con un consumo per cápita que en 2023 llegó a los 56,6 litros al año, el mercado chileno se caracteriza por una sofisticación del consumo, con un incremento de las marcas premium, las craft (artesanales) y las importadas, y nuevos modelos de venta al público, como los clubes de la cerveza o los beergardens.
En 2022 la cerveza tenía el 77,2% del volumen de bebidas alcohólicas consumidas en el país, seguida del vino, con el 16,3% y de los destilados, con el 6,4%. El consumo, en tanto, creció 88% entre 2005 y 2023, con un peak en la pandemia que sobrepasó los 65 litros.
«El chileno sabe cada día más de cerveza; al comprar se detiene en la góndola, revisa las etiquetas, le interesa saber con qué se marida», explica Ximena Bravo Cavicchioli, gerenta general de la Asociación de Productores de Cerveza de Chile (Acechi).
¿Qué estilos prefieren?
«La Lager sigue siendo la preferida. Es una familia de cervezas en cuya elaboración se usan levaduras que fermentan a baja temperatura, entre 5° C y 10° C. Son bebidas espumosas, suaves y de agradable amargor. Las hay rubias y negras. A esta familia corresponden, entre otros, los estilos como la Pilsen, Viena, Münich, Bock y Dortmund, entre otras».
¿Con qué maridan bien?
«La Lager rubia funciona bien con aperitivos frescos y livianos como sashimis, ceviches y ensaladas; la Bock con pescados y mariscos en preparaciones que incorporen materias grasa, como salmón a la mantequilla, ostiones gratinados o puyes al pil pil, y la Pilsener es ideal para preparaciones frías con mariscos bivalvos, como almejas en salsa verde, o algunos intensos y yodados como erizos al matico o picorocos con salsa verde».
¿Por qué la preferencia por la lager?
«Bueno, se ha tomado desde siempre y es más liviana y refrescante. La gente tiende a tomarla gélida, lo que es errado, porque se debe tomar helada, pero no tan tan fría. Es la clásica cerveza parrillera».
¿Qué nuevos estilos han emergido en el gusto de los chilenos?
«Últimamente les ha ido muy bien a las IPA (India Pale Ale), que es un estilo de cerveza de origen inglés y que forma parte de la familia de las Ale, que se fermentan a alta temperatura. Son intensas, potentes y de elevado amargor. Maridan muy bien con carnes grasas de larga cocción, como costillar de cerdo al horno o estofado de cordero. Su temperatura de consumo ideal es de 8 a 10°C. Otros estilos emergentes son las Ale, la Red ale y la Golden ale, que son cervezas que fermentan a altas temperaturas. La primera es una cerveza muy equilibrada, con amargor y sabor a malta y muchas veces con notas de caramelo y toffee. Es perfecta para acompañar guisos con especias y crema, como goulash o risotto. Su temperatura de consumo fluctúa entre 7 y 9°C. La Golden ale, en tanto, también es equilibrada y tiene sabores a fruta blanca como pera y durazno. Es una gran alternativa para maridar con pechuga de pollo rellena con jamón y queso y pastas con salsas blancas como tres quesos, alfredo y margarita. Se consume idealmente a 5°C».
¿Qué innovaciones ha desarrollado el sector en cuanto al servicio gastronómico?
«Han surgido clubes de amantes de la cerveza, en los que te mandan packs de diferentes tipos para que tú los pruebes y aprendas. Otras iniciativas interesantes son los beergarden, en que las cervecerías complementan su oferta de venta con la opción de degustar la cerveza al pie del barril y maridarlas con distintas opciones de comida. También varios polos de fabricación de cervezas están desarrollando rutas, también al estilo de las rutas del vino. Ahí es muy interesante lo que está haciendo Limache o Curacaví y, por supuesto, Valdivia, donde surgió la industria en Chile».


