Cientista político Kenneth Bunker desmenuza pugna entre senadores Kusanovic y Bianchi
Es la forma tradicional de hacer política. Siempre ha sido un poco más evidente enel caso de las zonas extremas, como Aysén, Magallanes y Arica, refiere.
La pugna entre los senadores magallánicos Alejandro Kusanovic (exRN) y Karim Bianchi (independiente) ha sazonado el debate sobre el proyecto de la megarreforma que, luego de superar la Cámara de Diputados, ahora juega su destino en el Senado.
El enfrentamiento entre los parlamentarios australes -con acusaciones y emplazamientos cruzados- responde a la supremacía que se disputan como figuras fundamentales del acontecer político de la región.
«Se está transparentando la forma de hacer política; de cierta forma los senadores y diputados, las figuras elegidas, los políticos con cargos de representación popular se deben a sus votantes, a sus regiones, a sus distritos, y tienen como primera misión asegurar el bienestar de sus propios votantes», refiere el cientista político Kenneth Bunker.
Obviamente, agrega, ambos senadores «tienen que negociar con el gobierno para conseguir cosas. Sobre esa capa existe este caudillismo que siempre ha existido en Magallanes, siempre hay un outsider, un voto impredecible, una figura que inclina la balanza, ha pasado antes y justo ahora hay dos. Uno que es más estructural, Bianchi; y el otro es un outsider coyuntural, Kusanovic, que tienen que ver con una cosa específica».
¿El ejercicio es pedir cosas a cambio del voto?
«Es la forma de hacer política legislativa. En Estados Unidos hay mucha evidencia de cómo los representantes locales marcan los distintos proyectos con ciertos beneficios que pueden servir solo para sus estados».
A nivel nacional, puntualiza Bunker, «hay parlamentarios que negocian en forma más institucional por medio de los partidos y tienen menos influencia, sobre todo en los distritos más grandes y que son más disciplinados. Y están los senadores y diputados de las regiones más extremas, que obviamente son menos y pueden ser más influyentes porque representan demandas que son bien particulares y participan de negociaciones que son también particulares y por lo mismo tienen canales especiales con el gobierno central».
¿Es la manera clásica de hacer política?
«Es la forma tradicional de hacer política. Siempre ha sido un poco más evidente en el caso de las zonas extremas, como Aysén, Magallanes y Arica y, por lo mismo, son esas regiones, distritos y circunscripciones senatoriales que son más pequeñas en que se nota un poco más. Pero, básicamente, es una forma de hacer política. Aquí se nota un poco más porque el proyecto de ley es más grande. Se nota también en las acusaciones constitucionales, donde hay varios parlamentarios de zonas extremas que han inclinado la balanza».
Los Bianchi ?Bunker suma al actual diputado Carlos Bianchi- «tienen esta etiqueta regionalista, esta cosa que tiene que ver con el carácter local; de hecho, por eso han sobrevivido tanto tiempo ahí, incluso intercambiando los cargos, que es algo bien particular que no había pasado entre padre e hijo. Es bien curioso. Eso tiene que ver con la marca Bianchi, eso no se puede deber a otro factor».
En la otra trinchera, «Kusanovic lo ha dicho, se debe a un tema bien particular, que son las nominaciones y los nombramientos, y a que el gobierno central básicamente no lo escuchó. Acusa que el Ejecutivo no respetó la candidatura del delegado y eso le trae problemas, pero eso pasa siempre, solamente que no se nota y creo que ahora por ser un voto tan decisivo, el voto 25 o 26, se nota un poco más».
Ahora, la discusión es más expuesta.
«Lo interesante es que lo dice con transparencia, normalmente estas cosas se zanjan tras bambalinas, se arreglan los cargos, se arreglan las demandas que existen, luego se vota y se hacen los cambios que se requieren a partir de eso. Obviamente es particular que lo haga y pone a Kusanovic en una posición muy importante. Hasta antes de todo esto el voto que estaba un poco más en duda era el de Calisto (se refiere al senador Miguel ángel Calisto), pero él aclaró la semana pasada que votará a favor del proyecto, y eso hace que Kusanovic sea hoy día probablemente la figura más importante de todo el proyecto».
Kenneth Bunker adelanta que «si se empiezan a contar los votos sin Kusanovic, el gobierno tiene que salir a buscar un voto adicional. Si Kusanovic termina votando a favor del proyecto podría haber una victoria más holgada de lo que se pensaba. Puede decir que no hasta el final y al momento de los quiubos vota a favor. Habrá una incógnita hasta el final».
En este contexto, recuerda «la acusación de Harald Beyer donde Bianchi votó a favor, se esperaba que Patricio Walker votara a favor, pero vota en contra; ambos intercambian sus votos. Es otro ejemplo de que estas cosas se pueden alargar. Pueden pasar muchas cosas entre medio».
A diferencia del Senado, agrega, «la Cámara está mucho más fragmentada, hay diputados con agendas particulares y de corto plazo. Le resultó más fácil al gobierno porque hay una bancada transversal de 13 diputados del PDG que inclinó la balanza. De hecho ni siquiera tuvieron que pirquinear y solo negociaron con el PDG. En el caso del Senado se invierte esto y están pirquineando el voto 26».


