El periodista vuelve a la televisión abierta para relatar el Mundial por Chilevisión
Mis hijos y mi mujer también están muy contentos porque ellos me han acompañado en una lucha que llevo hace un tiempo con una enfermedad que me fue arrastrando a ciertos espacios y que me perjudicó también en términos laborales, dice el relator.
‘Estoy muy contento porque vuelvo a la televisión abierta', anunció este martes en su programa ‘Marca Personal', de radio La Metro, el histórico relator Fernando Solabarrieta. El periodista de 55 años relatará el Mundial, que comienza el 11 de junio, por Chilevisión.
‘Hace un par de años que no relato en televisión abierta. En televisión en general, porque lo que sí hice fue relatar aquí en la radio, la Copa Sudamericana de la U del año pasado. Vuelvo a trabajar con el Negro Palma, con el Pelao Vera, con Aldo Schiappacasse, que son todos amigos y con los que he compartido lindas jornadas. Con Aldo hice Copa Libertadores y había hecho eliminatorias con ellos también. Yo soy de los que aún siguen viendo televisión abierta, por eso estoy muy contento, porque soy nacido y criado ahí', dice el periodista al dar a conocer el anuncio.
Su vuelta a la TV abierta también tiene un factor emocional para él, luego del fallecimiento de su padre Ciro Solabarrieta, en noviembre del año pasado. ‘Que yo volviera a la televisión abierta era el anhelo de mi viejo, que a partir del 1 de noviembre ya me ve desde otra pantalla, desde algún lugar del cielo. Y mi vieja siempre me preguntaba cuándo volvería a la tele. Yo le decía ‘pero mamá, estoy en ESPN', pero claro, para ella la televisión es la televisión abierta. Así que ahora mi vieja me va a poder ver desde Natales en la plataforma en la que ella está acostumbrada a verme'.
‘Mis hijos y mi mujer también están muy contentos porque ellos me han acompañado en una lucha que llevo hace un tiempo con una enfermedad que me fue arrastrando a ciertos espacios y que me perjudicó también en términos laborales', dice Fernando, en referencia a su mujer, la también periodista Ivette Vergara y sus tres hijos: Nicolás, Maite e Iñaki.
‘Y ahora estoy mucho mejor, el paso por el reality me ayudó muchísimo a restablecer confianzas, a que la gente se dé cuenta de que estoy mucho mejor, voy en camino a estar bien. En esta lucha que he tenido que dar, evidentemente hubo espacios que fui perdiendo. Y recuperarlos ahora lo siento como una validación, de que estoy haciendo las cosas bien, voy avanzando en mi recuperación y empiezan a pasar muchas cosas lindas. Eso también de alguna manera te valida personalmente', reflexiona el periodista, quien se sometió a un tratamiento de tres años contra las adicciones.
Para Solabarrieta, esa validación personal ‘se está manifestando en generar estas confianzas, tan importantes como que Marco Antonio Cumsille y Chilevisión me digan ‘ven a trabajar con nosotros', además de varios ofrecimientos de streaming. Con Marco Antonio trabajé en los Panamericanos 2023. Y como las cosas salieron bien, él me dijo que la intención era volver a trabajar conmigo en algún momento. Ahí quedó una promesa de una nueva vinculación y eso se cumplió ahora en el Mundial, con este llamado que yo agradezco muchísimo. Estoy agradecido de que se acuerden de mí, me hace sentir que las cosas que hice tuvieron algún valor. Nunca pensé que pudiera ser tan importante para mucha gente que yo volviera a relatar y eso me hizo sentir muy bien'.
La semana pasada, Solabarrieta salió de viaje junto a sus dos hijos menores: Maite, de 24 años, e Iñaki, de 23. ‘Fuimos con Óscar Garrido, que es colega y amigo de la radio, fanático de O'Higgins, para el partido con Boston River en Uruguay. Y yo invité a mis hijos para que fueran con nosotros. Partimos el sábado, para aprovechar el viaje, y volvimos el jueves, después del partido. Comimos como locos, harto asado y muchas medialunas, que me encantan. Debo haber vuelto con cinco o seis kilos más, jajajá'.
‘Fuimos a Punta del Este, paseamos por Montevideo y fuimos al partido del Montevideo City Torque el día anterior para que mis hijos conocieran el Estadio Centenario, donde se jugó la primera final del mundo. Estaban encantados. Uruguay es un país muy lindo además, con gente muy amable. Todavía se acuerdan del dedo de Jara, eso sí, pero salvo eso nos tratan con mucho cariño', relata.
Maite e Iñaki estudian en Estados Unidos y viajaron a Chile aprovechando las vacaciones de verano en el hemisferio norte. ‘Llegaron pocos días antes del viaje. La Maite está haciendo un máster y a Iñaki le queda el último semestre de la carrera. Se van a quedar acá hasta fines de agosto o los primeros días de septiembre'.
Todo esto mientras se prepara para relatar su decimoquinto mundial ‘entre juveniles y adultos', aclara. ‘Ya estoy estudiando a los jugadores de Curazao, jajajá. También he tenido la suerte de relatar en siete Juegos Olímpicos y siete Panamericanos. Entonces que toda esa trayectoria y todos esos grandes eventos hayan quedado en la gente es algo que yo también agradezco muchísimo', asegura.


