La artista es el centro de un revelador documental Mon Laferte, te amo, de Netflix.
Ella cuenta cómo superó miserias y ahora disfruta de su hijo. Realizadores dicen que la convencieron gracias a una chorrillana.
En palabras de Mon Laferte, el motor de su extraordinaria carrera se encuentra en el palpitante deseo de ser querida. Desde una infancia tristísima en la población Gómez Carreño de Viña del Mar hasta convertirse en una mega estrella del canto latinoamericano transcurrieron años de esfuerzos y penas que quedan retratados en «Mon Laferte, te amo», documental recién estrenado en Netflix, de las directoras Joanna Reposi y Camila Grandi.
Los 78 minutos de la película capturan momentos íntimos de viajes, duros relatos de miseria y abuso, el embarazo que pasó de escenario en escenario, así como las alegrías y angustias de la maternidad de Joel, que ya tiene dos años.
Además repasa la temporada que pasó en el programa «Rojo» como una joven competidora que encontró en la televisión una salida de tanto sufrimiento. Queda inmortalizada la poco profética frase del juez Jaime Coloma que anunció con sorna que Mon «llegará muy lejos».
El equipo de grabación siguió a la estrella en varias jornadas, incluidas giras y presentaciones en México, Estados Unidos y Chile. También una importante visita a las calles que la vieron crecer.
El productor Jaime Villarreal fue el encargado de convencerla del proyecto. Tras contactarla por internet en medio de la pandemia, fue a encontrarla a Los Angeles, California. Para entonces Laferte ya tenía cuatro meses de embarazo y sufría de algunos dolores propios de la condición. «Me vio y me dijo tengo mucha hambre. Cruzamos la calle, llegamos a un restaurante y ella pidió una especie de chorrillana, mientras yo le presentaba el documental en mi computador. Era el peor lugar para poder presentar el proyecto, pero terminamos haciéndonos muy cercanos y conversando de la vida. Creo que eso fue fundamental y de hecho la buena onda que logramos y la confianza que le di en ese momento fue fundamental», dice.
«El espacio que construimos con Mon, desde la perspectiva personal y profesional, se volvió revelador», comenta la directora Camila Grandi. Cree que lo más valioso del trabajo fue la manera en que la cantante se fue abriendo. Su compañera Joanna Reposi opina: «Lo que más me impactó, me emocionó, es el momento en la infancia rodeada de mucho abandono, soledad y abuso. Estuvo expuesta a muchas situaciones de dolor». Para la realizadora resulta muy potente la forma en que aquella niña rebelde superó mil dificultades para llegar a la cima.
Macarena Hansen, voz madrugadora de la radio Rock and Pop, destaca la valentía de Mon Laferte para seguir detrás de un sueño. «Quizás mucha gente hubiese tirado la toalla. Si no hubiese pasado por todo lo que tuvo que pasar, incluido un amor amargo en México, no sería la Mon Laferte con las canciones y los discos que conocemos hasta el día de hoy», reflexiona. «Me gustó el documental por el hecho de ver su fortaleza por haber hecho una gira embarazada y terminarla con la guagua recién nacida. Yo soy mamá, tuve guagua, y con suerte podía levantarme e ir a la universidad. No me imagino cómo tiene que haber sido ir y hacer una gira», agrega.
Para Camila Castillo, periodista de LaJunta+, este documental muestra de forma «súper real y súper transparente» a Mon Laferte: «Siento que está hecho con mucho cariño y respeto. Me gusta este viaje en el tiempo que hace, entre el presente, que fue esta gira que hizo en el 2022, versus su pasado, porque ahí uno va entendiendo a través de la música las luces y sombras del artista».


