Belmont Cameli, de 28 años, ya tiene una legión de seguidoras
Cuando tenía 19 años, donó un riñón. Fui bendecido con el privilegio de salvar una vida, dijo.
El ascenso de la fama de Belmont Cameli ha sido explosivo.
Si bien resultaba algo reconocible para quienes vieron la resurrección de la serie ‘Salvados por la campana' y la película ‘The Alto Knights', con Robert De Niro, sus rulos se han vuelto populares ahora que se ha convertido en el galán de la popular serie romántica ‘Off campus', en Prime Video, hoy la segunda más popular de la plataforma.
Cameli tiene 28 años, signo Piscis, de ascendencia italiana, es el hermano del medio entre tres y ha trabajado de modelo.
Está pololeando con Raina Morris, una curvilínea morena que trabaja como guionista de series como ‘Emily in Paris'.
Pero el hecho más destacado en su biografía demuestra una solidaridad a toda prueba.
Cuando tenía 19 años le donó un riñón a un amigo que lo requería con urgencia.
Como eran incompatibles, entraron en un programa de donación cruzada: él le daría su órgano a un tercero y a su vez su amigo conseguiría el riñón.
Esta acción permitió que 7 pacientes fueran beneficiados con el trasplante que necesitaban. ‘Fui bendecido con la oportunidad y el privilegio de salvar una vida', escribió entonces. ‘Cada día 20 personas mueren esperando un trasplante de riñón.
A los pacientes les toma un promedio de 3,5 años en la lista de espera antes de recibir un trasplante sólo si tienen suerte', añadió en @BelmontCameli (3,9 millones de seguidores).
Sobre su amigo, comentó que ‘le he regalado el órgano que ha esperado tanto tiempo ( … ) pronto mi dolor desaparecerá y mis cicatrices se irán, pero el amor en mi corazón de esta experiencia permanecerá por siempre'.
Luis Toro, nefrólogo del hospital clínico de la Universidad de Chile, explica que en el país hay unas 30.000 personas que viven gracias a una diálisis porque sus riñones ya no funcionan.
De ellos, 700 están en una lista de espera para recibir una donación.
Y de estos pacientes que están inscritos, anualmente fallece un 10%, es decir unas 70 personas. ‘En el país la espera puede alcanzar de 3 a 5 años dependiendo de la disponibilidad de órganos.
Si el donante está vivo, se puede hacer rápidamente tras los exámenes adecuados.
Pero en caso de ser personas fallecidas, la demora es mayor y el órgano no está en tan buenas condiciones', comenta Toro.
Sobre las donaciones cruzadas, asegura que sólo se está realizando en el país hace un par de años.
La acción es de alta complejidad porque necesita precisión médica para realizar operaciones de forma coordinada (operaciones al mismo tiempo de dos personas para extraer el riñón y para implantarlo), además de las desconfianzas que surgen entre todos los implicados. .


