Rusa de 19 años ganó su primer Grand Slam ante la polaca Maja Chwalinska
La nueva campeona en París mostró el trofeo junto a la mascota de su entrenadora Conchita Martínez.
La nueva campeona de Roland Garros viene de tierras rusas y tiene apenas 19 años. Mirra Andreeva es la nueva monarca del torneo francés tras derrotar por 6/3 y 6/2 a Maja Chwalinska y completó su proeza al estilo juvenil: celebrando con una perrita en brazos.
La rusa llegó a la final como octava del ranking WTA y debutante en finales de Grand Slam. Es por ello que, una vez superado el escollo ante la polaca número 114, agradeció a todos, incluyendo a su entrenadora, la española Conchita Martínez, que tenía una historia sin cerrar en Roland Garros.
«Me doy las gracias a mí misma por haber creído en mí. He dado el cien por ciento hasta cuando era más difícil; cada día trato de mejorar como jugadora y como persona. Me doy las gracias por haber trabajado duro y haber sacado lo mejor de mí misma. Cuando era niña veía Roland Garros y levantar ahora este trofeo es un sueño, todavía no me lo puedo creer», expresó.
Ahí fue cuando revivió la antigua rivalidad de su entrenadora, ya que quien le entregó la Copa Suzanne Lenglen, la francesa Mary Pierce, derrotó en la final de Roland Garros a Martínez en el año 2000.
«No sé si darte las gracias, porque ganaste a mi entrenadora en aquella final», bromeó, y añadió agradecimientos a Conchita: «Gracias por estar siempre ahí, por darme tantos consejos».
Tras las declaraciones candentes y chistosas, la foto oficial se robó las risas y la ternura, pues Mirra posó con un perrito blanco, similar al típico poodle de muchas familias chilenas. Por la nacionalidad de la campeona, el guiño a un recordado relato del escritor Antón Chéjov quedó servido: Roland Garros también tuvo su dama del perrito, aunque esta vez con trofeo, arcilla parisina y una sonrisa de 19 años.
En portales oficiales del torneo se informó que era su perrita Rassy, que le regaló su mamá, Raisa, como premio y promesa tras entrar en el top 20 del mundo en noviembre de 2025.
«Antes yo siempre miraba los rankings en vivo, antes jugaba por un objetivo: un perro. Después de cada partido chequeaba el ranking por si lo había logrado. Se suponía que debía estar top 20 hasta el final de 2025, pero lo logré cuando gané en Beijing y le mandé un pantallazo a mi mamá, que me dijo ¡nooooo!, y yo le decía ¡sí!», contó en una entrevista para Tennis Channel.
Los esfuerzos de Andreeva la llevaron ahora a estar top 6 del mundo, pero quedó la duda sobre si la mascota con la que posó era la suya o no, ya que en sus redes sociales Rassy luce una melena más crespa y oscura, muy distinta al pelo liso y blanco de las fotos de Roland Garros.
Lo cierto es que se trataba de la mascota de su entrenadora, llamada Luna, y que ha acompañado a ambas como apoyo emocional.


