La Escuela de Evelyn Loeff dicta talleres para aprender en una tarde
Un punto clave para tener éxito es presentar muy bien el producto; trabajar con insumos de buena calidad, sin invertir inmediatamente en herramientas profesionales.
En una tarde se adquieren nociones básicas para comenzar a emprender con bombones y tabletas. Eso ofrecen los talleres presenciales que comenzarán el 19 de agosto, en la Escuela de Chocolatería y Repostería Evelyn Loeff.
Según explica Miriam Muchnik, socia de la marca e hija de Loeff, «en el taller básico, en el que se pueden inscribir hasta 12 personas, trabajamos con distintos porcentajes de cacao, por lo general usamos chocolates con hasta 63% y explicamos aspectos relevantes como el templado, que tiene diversos pasos».
Manejar la técnica del templado es fundamental para conseguir un producto que tenga una textura brillante y con una contextura adecuada. Para ello, el chocolate líquido se somete a una cierta temperatura, alrededor de 30,5° y 32°, para que se cristalice la manteca de cacao, y pase a un estado sólido.
«Enseñamos el templado de ‘paleteo' para lo cual se requiere una tabla de mármol y dos espátulas. Si no se realiza bien le pueden aparecer hoyos o burbujas al producto, afectando su aspecto y la apreciación del consumidor», añade Muchnik.
Durante el taller cada alumno recibirá las herramientas necesarias para hacer bombones con tres rellenos distintos, como mazapán, mantecol y trufa, además aprenderán a realizar logos o impresiones sobre el chocolate, por ejemplo, para satisfacer la demanda de regalos corporativos. También enseñan a hacer chocolates sin azúcar ni gluten y en opciones plant based. El estudiante podrá comenzar a ofrecer los 60 bombones que realizó en la jornada de aprendizaje.
También dictan un taller de laboratorio de rellenos y barras -estas últimas contienen un peso de entre 120 y 200 gramos, y miden cerca de 12 centímetros- para un máximo de ocho personas, en el que se aprenden alrededor de seis y diez rellenos nuevos con diversos licores y frutos secos.
Además, ofrecen un curso de bombonería moderna para aprender a pintarlos con colorantes especiales en base a manteca de cacao, para venderlos con diseños hechos a mano.
También tienen un curso de confitería para elaborar productos que son complementarios a la venta de bombones y barras de chocolates, como trufas, calugas, turrones, bocaditos, entre otros.
Los talleres tienen una duración aproximada de cuatro o cinco horas y un valor referencial de $130.000 e incluyen los materiales y el recetario (más información en el Instagram @ escuela_evelyn_loeff).
¿Qué consejos entregan a los estudiantes que buscan emprender en este rubro?
«Siempre recomendamos no abaratar costos, poniendo atención en la calidad de los chocolates y de sus rellenos. Además, recomendamos partir el negocio con los materiales que se tengan en la casa, evitando comprar herramientas muy costosas. La idea es que evalúen si realmente les gustan y siempre piensen muy bien cómo presentarán sus productos para que sean valorados, porque pueden ser muy ricos, pero no serán tentadores si el envoltorio es muy artesanal. Es necesario fijarse hasta en las terminaciones de la parte inferior del bombón. La idea es que comiencen ofreciéndolos a sus amigos y que no cobren inmediatamente los valores que manejan grandes chocolaterias. De esa forma, se comienza un buen negocio», aclara.
¿La idea es partir ofreciendo cajitas surtidas?
«Sí, una caja con 15 o 20 bombones, de 12 gramos cada uno. Si están pintados a mano pueden venderse en $17.000 o $18.000, pero, pero depende de los costos de producción».


