Fallecidos fueron acusados de intentar atropellar a carabineros
Ocho patrullas llegaron al lugar por la denuncia de una bulliciosa fiesta al aire libre.
La calle San Martín de Porres, en San Bernardo, tiene apenas dos cuadras de largo, pero un sitio eriazo adyacente la hace ver más amplia de lo que es. Se ubica en medio de un barrio industrial así que no es muy transitada y tampoco tiene residentes, por lo que no hay vecinos que reclamen por la bulla o alguna dirigente vecinal que vaya a reclamarle al alcalde por cualquier cosa.
Debido a esta suerte de punto ciego es que desde hace unos siete años, y sobre todo los fines de semana, según cuentan algunas personas que trabajan cerca, «la calle se usa para organizar tomateras, con la música a todo chancho durante toda la noche y hasta el mediodía casi, y hasta hubo un tiempo en que hacían carreras clandestinas».
Un señor que trabaja de rondín cuenta que a veces llegan unos 100 autos al lugar y ponen la música tan fuerte que se activan las alarmas antirrobo de los vehículos estacionados dentro de las empresas.
«A veces se ponen a disparar», dice. «Y si uno llama a los carabineros, aparece una sola patrulla y entonces se escapan todos a la desbandada y no pillan nunca a nadie. Son tan buenos para la juerga que si no fuera porque aparece la policía, seguirían tomando hasta el otro día».
Operación enjambre
Pero la mañana de este lunes la dinámica fue dramáticamente distinta. La francachela había comenzado en la madrugada, como siempre, hasta que cerca de las nueve de la mañana los trabajadores de la cuadra, que ya debían iniciar su jornada laboral, llamaron a Carabineros «porque no podíamos escuchar ni nuestros pensamientos de tanta bulla que había».
La novedad es que esta vez no llegó una solitaria e inofensiva patrulla, sino que ocho. Como explica el alcalde de San Bernardo, Christopher White, «lo que se hizo fue una operación enjambre, una presencia policial no testimonial, sino un contingente importante que significara la detención efectiva de esta gente». La modalidad es parte de las medidas implentadas recientemente por Carabineros para aumentar la efectividad de sus patrullajes.
Eran las 9:20 horas cuando las patrullas llegaron a San Martín de Porres. Aturdidos por el operativo y seguramente también por las bebidas espirituosas, los parroquianos se subieron a sus vehículos, unos diez en total, para escapar como tantas veces lo hicieron en otras oportunidades. Pero pronto descubrieron que tenían todas las salidas bloqueadas.
En medio del caos, dos vehículos trataron de abrirse paso atropellando a dos carabineros. Los policías sacaron sus pistolas de la funda y abrieron fuego. En la refriega, dos personas resultaron muertas.
Según confirmó Patricio Rosas, fiscal jefe de Flagrancia Occidente, las dos eran de nacionalidad venezolana. Otras 13 personas fueron detenidas, entre venezolanos y chilenos. Ninguno portaba documentación así que no había claridad sobre su identidad, de si tenían antecedentes penales o, en el caso de los extranjeros, si habían ingresado al país por pasos habilitados.


