Las infusiones muestran crecimiento sostenido en los últimos años
Ejecutivos de marcas como Sweetea, Enfusion y Flor de Té comentan que las personas alternan su consumo con el del té, siendo más bien categorías complementarias.
Si bien Chile muestra cifras muy destacadas en la categoría té -primer lugar de consumo en Latinoamérica y quinto a nivel mundial- hay otro tipo de brebaje que está anotando interesantes cifras gracias a la tendencia asociada a la búsqueda de productos que aporten beneficios funcionales.
Tal como dice Daniela Campillay, fundadora y directora de Enfusion Té y Bienestar, «el consumidor chileno ha pasado desde el té tradicional hacia infusiones más naturales y con propósito, lo que ha nutrido a la categoría con muchas más opciones. Hemos visto interés, tanto en retail como en canales especializados, y eso se refleja en el ingreso de nuevas marcas y en la ampliación de espacios en góndola».
Otros datos los entrega Nicolás Vittori, gerente comercial de Sweetea, quien explica que las infusiones muestran un crecimiento sostenido, en línea con la preferencia por productos asociados al bienestar y al autocuidado. «Durante los últimos años hemos observado una importante apertura del mercado hacia los tés e infusiones en hebra. Eso ha permitido que aparezcan nuevos actores que antes no podían ingresar a la categoría debido a las barreras técnicas y de inversión asociadas a la elaboración de bolsitas filtrantes. Creemos que esto ha enriquecido la oferta disponible para los consumidores y ha contribuido al crecimiento general de la categoría».
¿Las personas que toman infusiones alternan su consumo con el té o se concentran exclusivamente en este producto?
«En nuestra experiencia, la mayoría alterna ambos productos. El té suele estar más asociado a una rutina diaria, mientras que las infusiones responden a momentos o necesidades específicas, como relajarse, mejorar la digestión o simplemente disfrutar un sabor diferente. Son categorías complementarias más que excluyentes».
Algo similar plantea Patricia Gallardo, una de las dueñas de Flor de Té, quien explica que muchas personas combinan ambos productos según el momento del día y la necesidad que buscan cubrir. «El té suele asociarse a energía y disfrute, mientras que las infusiones se eligen por sus beneficios funcionales y de bienestar».
¿Y entre qué rango de edad están los consumidores de infusiones?
«Más que una segmentación por edad, observamos consumidores interesados en el autocuidado, la alimentación consciente y el bienestar integral. Son personas que buscan incorporar pequeños rituales saludables a su rutina diaria».
Para Daniela Campillay, la segmentación se asocia principalmente a estilos de vida. «Las infusiones las buscan personas que prestan atención a lo que consumen, que buscan alternativas naturales antes de recurrir a otros productos y que entienden el bienestar como algo cotidiano».
¿Se trata de una categoría con marcada estacionalidad?
«Hay cierta estacionalidad. El consumo de infusiones calientes sube en invierno, pero es mucho menos marcada que antes porque las infusiones se pueden preparar frías. Hoy las personas las incorporan durante todo el año, lo que ha estabilizado bastante la demanda de infusiones».
Grandes beneficios
Relajación, digestión, hidratación y bienestar general. Según Nicolás Vittori, esas son las principales motivaciones que llevan a las personas a tomar infusiones. «También observamos interés por mezclas asociadas al descanso, reducción del estrés y energía natural. El consumidor busca cada vez más productos que aporten beneficios funcionales, pero que al mismo tiempo tengan un sabor agradable».
Algo similar plantea Patricia Gallardo, detallando que la gente toma infusiones en busca de relajación, descanso, digestión, energía natural y momentos de pausa. «Hoy las personas quieren alternativas simples y naturales que acompañen su bienestar cotidiano».
Respecto a la historia de Flor de Té, comenta que partió hace ocho años, destacándose por la calidad de sus ingredientes -100% naturales y en su mayoría de origen nacional-, la innovación a través del desarrollo de infusiones en polvo, y el uso de materiales de embalaje y packaging compostables o reciclables. «Contamos con un portafolio de ocho infusiones en formato tradicional de bolsitas para consumo en agua caliente y tres infusiones en polvo solubles en agua fría a base de hierbas y fibra de achicoria. Destaca nuestro pack Mi Día, una infusión para cada momento del día».
Enfusion lleva nueve años en el mercado, distinguiéndose por combinar ingredientes de calidad con propósitos concretos. «Cada infusión responde a una necesidad específica, como por ejemplo infusiones para el bienestar femenino. Además tenemos fábrica propia en Viña del Mar, donde vemos desde la mezcla hasta el envasado de infusiones en formato pirámide. Esa es parte importante de nuestra identidad, no tercerizamos la producción», detalla Daniela Campillay. Esta emprendedora agrega que su portafolio lo conforman más de 25 variedades. «Hay productos que son top de ventas como nuestra línea para el bienestar femenino, que nos abrió las puertas a Walmart México. También hay infusiones más clásicas como té chai y otras con té negro. Una de las favoritas también en Calma y Rooibos, por sus propiedades relajantes».
En el caso de Sweetea, Nicolás Vittori cuenta que hace más de una década identificaron una oportunidad -que en ese momento era muy innovadora- de ofrecer tés e infusiones preendulzados con stevia natural. «Con el paso de los años hemos visto cómo las preferencias de los consumidores han evolucionado, viendo alternativas para adaptarnos. Por esa razón, además de mantener nuestras líneas tradicionales, desarrollamos una línea de infusiones sin endulzar, enfocada en variedades modernas y atractivas para el consumidor actual».
Su oferta de más de 15 variedades, entre tés e infusiones, le permite a la marca llegar a distintos perfiles de personas y momentos de consumo. «Si bien todas nuestras variedades tienen una buena aceptación, existen algunas que destacan consistentemente por su demanda. Entre ellas se encuentran el Té de Jamaica, el Chai y el Té Buenas Noches, orientado hacia quienes buscan momentos de relajación. El desarrollo de las mezclas nace desde nuestro equipo, donde definimos los perfiles de sabor y conceptos de cada producto. La elaboración se realiza junto a socios productivos especializados que nos permiten garantizar calidad, inocuidad y escalabilidad».
¿Cuentan con venta mayorista?
«Contamos con venta mayorista para empresas, distribuidores y comercios. Los requisitos de compra mínima pueden variar según el canal y la ubicación geográfica. Realizamos despachos a todo Chile mediante operadores logísticos y también contamos con alternativas de retiro coordinado para clientes mayoristas. También nos pueden encontrar en Unimarc y tiendas especializadas como Dellanatura».
Enfusion también atiende a distribuidores, tiendas especializadas y empresas que quieran contar con su catálogo. «Para acceder a precios mayoristas se requiere una compra mínima de $70.000 más IVA. Los detalles específicos los coordinamos directamente con cada cliente según volumen y frecuencia. Los despachos operan desde nuestra planta en Viña del Mar hacia todo Chile. En tanto, para retail y exportación trabajamos con operadores logísticos».
Patricia Gallardo comenta, en tanto, que trabajan con clientes mayoristas de distintos formatos, ofreciendo alternativas adaptadas a cada necesidad. «Además, contamos con cobertura de despacho para facilitar el acceso a nuestros productos en todo Chile. Para ventas mayoristas pueden contactarnos a través de la web Flordete.cl, en la sección Mayoristas (https://acortar.link/jbv26i) donde está el detalle para poder comprar. También pueden encontrarnos en el Instagram @flordetechile».
«El mercado se ha abierto hacia las infusiones en hebra», Nicolás Vittori.
«Para acceder a precios mayoristas, la compra mínima es de $70.000 más IVA», Daniela Campillay.
«En nuestro catálogo hay 8 infusiones en bolsitas y 3 en polvo», Patricia Gallardo.


