El usuario ingresa aire a la prenda mediante una bombilla
La idea de Anaís Johnson se basa en colchones de aire que funcionan como aislantes térmicos.
«Con un termómetro cada día más loco por causa del cambio climático, elegir qué vestir cada mañana puede convertirse en toda una odisea», cuenta Anaís Johnson, estudiante de la carrera de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). Por eso en su proyecto de título desarrolló Wearair, «un proceso de tratamiento textil, que prepara cualquier tela para que pueda utilizar el aire como un eficaz sistema de aislación térmica», según describe.
La idea nació para responder a una necesidad social muy presente en Chile, especialmente en los hogares en donde la aislación térmica de las viviendas suele ser deficitaria, lo que obliga a sus habitantes a usar muchas capas de ropa en su interior.
«Para evitar vestir tres, cuatro o más capas de ropa, lo que al final se vuelve algo muy incómodo, desarrollé una chaqueta capaz de pasar de un aspecto muy ligero a otro más acolchado, mejorando también sus capacidades térmicas», cuenta la joven diseñadora.
La clave está en el aire que el usuario le inyecta a la prenda mediante una bombilla, tal como si se tratara de un globo.
El profesor guía Herbert Spencer destaca que a pesar de su enfoque en la innovación técnica, la estudiante ha mantenido una sensibilidad hacia el aspecto estético y la sutileza del diseño de vestuario.
«Subraya la importancia de la moda como una forma de expresión personal, lo que le abre un mundo de posibilidades a nivel económico», opina.


