Nivaldo (70) jubiló y volvió a su ciudad natal, en la Araucanía
Armó un museo virtual en Facebook y da charlas en colegios donde siempre le preguntan si es algo del periodista
Nivaldo Cretton (70) estudió kinesiología pero trabajó 36 años en la industria farmacéutica y gran parte de ese tiempo lo hizo en Santiago. Hace cuatro años jubiló y antes de hacerlo ya sabía lo que haría: volvería a Victoria, donde nació y fue criado, y armaría un museo virtual para rescatar la historia de esa ciudad de la Araucanía, donde sus antepasados suizos se instalaron a fines del siglo XIX. Y así lo hizo.
Cuando Nivaldo habla, tanto en el timbre como en la inflexión, es como si lo estuviera haciendo una versión un poco mayor de su hijo Jean Philippe.
El color de ojos de ambos también es el mismo, ‘pero yo no canto', aclara él, en relación a la veta musical que ahora está explorando su retoño mayor.
Su hobby preferido es la historia. ‘Siempre me gusto, desde temprana edad, por eso inicié este proyecto', recalca respecto a lo que lo mueve hoy: el Museo del Tiempo, en Facebook, donde tiene más de 10.000 seguidores (https://acortar.link/BZkEbc). ‘Yo ya lo tenía todo más o menos planificado, pero era imposible realizarlo antes por lo demandante que era mi trabajo, entonces siempre estaba en espera.
Cuando nos vinimos a Victoria yo dije ahora es el momento de hacer este proyecto y dedicarme exclusivamente a esto.
Yo sabía que no iba a llegar acá y me iba a quedar' sentado sin hacer absolutamente nada', detalla.
¿No se veía jubilado y sentado viendo tele?
‘No, no, no, no, no, no'.
¿Cómo partió con este Museo del Tiempo?
‘Con mucho material bibliográfico, porque siempre que uno hace un proyecto de este tipo tiene que ser algo con alta veracidad, que sea serio. Y este museo tiene varias particularidades: es muy singular, coloquial. Apela a emociones, a reminiscencias de la gente de acá de Victoria, obviamente, sin salirse tampoco de lo que es la historia, que parte desde la ocupación de la Araucanía hasta la actualidad'. Es la historia de Victoria. ‘Exactamente, e incorpora la arquitectura, la historia familiar, la economía de Victoria, la llegada del primer tren, el desarrollo del comercio, los primeros exportadores de trigo en los años 1900. Toco todo en forma muy transversal porque una gran mayoría de los victorienses, por diferentes razones, no conocen esto'.
¿No le tinca poner todo lo que usted tiene en un espacio físico y armar un museo para visitar?
‘Me lo han planteado, pero el espacio físico tiene una serie de limitaciones: son cosas valiosas y habría que tener alguien que las cuide, no todos pueden ir y tiene un costo. Una página bien hecha permite, perfectamente, mostrar todo sin que la gente se mueva de su casa. Es una página sencilla pero con buena calidad en las imágenes y estoy permanentemente mejorando la resolución con inteligencia artificial, pero sin que pierdan su esencia'.
¿Usted es el único que resguarda la historia de Victoria?
‘Mira, no quiero ser autorreferente, pero se dice así. Soy el con más material e información de Victoria y estoy interactuando todos los días con personas que me retroalimentan. Ahora, dentro de poco tiempo viene un libro que se hizo en acuerdo con la Universidad Arturo Prat'.
Aparte del museo, ¿usted da charlas sobre la historia de Victoria?
‘Sí, estoy permanentemente dando charlas en instituciones y prácticamente todos los colegios. Lo hago gratis, porque dentro de la malla curricular de los niños no está la historia de su ciudad, entonces eso es muy interesante'.
Después de las charlas, ¿cuánta gente le pregunta si es algo de Jean Philippe?
‘Eso es obligado. Se acercan niñitas y me preguntan: ¿ Es cierto que usted es papá de Jean Philippe?'.
Oiga, ¿y quien gana en pinta: Jean Philippe o usted de joven?
‘Yo creo que … yo era superior, jajajajá … no, es una broma … pero algo caía'. .


