Coquimbo sigue siendo la región que más nos preocupa, aseguró la jefa del MOP Jessica López
Pese a los últimos episodios de lluvia, el que acaba de pasar, fue uno de los julios más secos de los últimos 30 años, en la Región Metropolitana.
Aunque es innegable que las últimas precipitaciones han generado la sensación de que este invierno ha sido particularmente lluvioso en la zona central del país, la jefa del Ministerio de Obras Públicas (MOP), Jessica López, se encargó de aclarar que no es así. Al menos no en la Región Metropolitana, «donde el último mes de julio ha sido el más seco de los últimos 30 años», asegura.
«Si bien convivimos con esta sensación de abundancia de lluvias, la realidad dice otra cosa, pues las reservas de agua que contienen nuestros embalses no ha aumentado significativamente», contó la ministra, quien destacó que la situación se agrava a medida que se avanza hacia el norte.
«Aunque las cifras nos dicen que la condición hídrica del país sigue siendo delicada, la región que más nos preocupa sigue siendo la de Coquimbo, donde las escasas precipitaciones no han logrado revertir el estado de los embalses, que siguen marcando bajos niveles», dijo la jefa de cartera, quien recalcó que la cuenca del río Limarí sigue siendo la más seca.
«Ahí desde hace muchos años tenemos una capacidad instalada para reservar más de más de mil millones de metros cúbicos, pero actualmente tenemos menos de cien millones, por lo que no vamos a bajar los brazos en los esfuerzos por asegurar el suministro de agua potable para la población de esa zona», insistió López.
En cuanto a la cuenca del río Elqui, destacó que «la situación también es delicada, porque aunque tenemos una la capacidad de embalsamiento de 216 millones de litros, a la fecha contamos con apenas 30,6, millones de litros, lo que justifica la instalación de una desaladora para atender las necesidades de agua potable de la población», por lo que adelantó que el MOP llamará a una licitación a fines del presente año».
«La cuenca que nos tiene más tranquilos es la del río Choapa, que es la que proporcionalmente se encuentra con mayores reservas, aunque es la de menor capacidad y la que atiende al menor número de población, por lo que la situación respecto del consumo humano es la más controlada», aseguró.
Grandes ciudades
La buena noticia, es que todas las capitales regionales hasta el Biobío tienen sus suministros de agua potable asegurados por este año. Eso, gracias a que el embalse Los Aromos, de la región de Valparaíso, se encuentra al máximo de su capacidad; el embalse El Yeso, que suministra el agua para los casi nueve millones de habitantes de Santiago, está al 85%, un nivel muy similar al que presenta el embalse Convento Viejo, que entrega servicio a Rancagua y sus alrededores.
Cuento aparte es la situación del complejo Colbún-Maule, el más grande del país, que supera el 70% de su capacidad máxima, fijada en 1.544 millones de metros cúbicos.


