César Avendaño participó en el programa Ahora caigo de TVN
Acá nos dan transporte y alimentación. Y la mamá de un amigo francés que conocí en Chile me está recibiendo en su casa, de forma gratuita y muy amable, cuenta el ingeniero en administración de empresas de 37 años.
César Avendaño Barra, ingeniero en administración de empresas de 37 años, se define como un «amante del deporte, del olimpismo principalmente, por los valores que transmite». Y vaya que lo es: en los Juegos Olímpicos de Paris 2024 está participando de su décimo evento deportivo como voluntario.
El primer voluntariado de Avendaño fue en los Juegos Sudamericanos de 2014. Ahí le quedó gustando esa labor. Tanto que, desde París, tiene que hacer memoria para poder recordar con detalle los diez eventos en los que ha participado hasta ahora.
«A grandes rasgos, los más importantes han sido la Copa América 2015, los Juegos Olímpicos de Río 2016, los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018, los Juegos Panamericanos de Lima 2019, los Juegos Panamericanos de la Juventud en Cali 2021, y dos Campeonatos Panamericanos de judo», enumera.
«Mi primera experiencia como voluntario fue Santiago 2014 y ahí afortunadamente se armó un grupo de voluntarios bastante bueno, con quienes hemos ido recorriendo distintas partes de Sudamérica en eventos deportivos. En lo personal puedo decir que tengo el ciclo olímpico completo, con Suramericanos, Panamericanos y Juegos Olímpicos, tanto adultos como juveniles», cuenta con orgullo el eterno voluntario.
«El año pasado y antepasado estuve trabajando como parte del staff de Santiago 2023, justamente en la creación del programa de voluntariado y su implementación. Eso también me abrió la visión de, en el futuro, estudiar un postgrado relacionado con el tema del deporte. Siempre ha sido mi anhelo poder trabajar en alguna federación o en la organización de algún evento importante. En ese sentido, la experiencia que te da el voluntariado, donde uno absorbe todo lo que se vive dentro de un evento, yo creo que ningún otro cargo pagado te lo da», reflexiona Avendaño, a propósito de los motivos que lo empujaron a mantenerse en el voluntariado por diez años.
¿Recibe algún pago o retribución por su trabajo como voluntario?
«No hay un pago, la organización nos brinda el transporte y la alimentación de forma diaria. Para financiar el viaje debo decir que fue una decisión altamente irresponsable. Estoy sin trabajo desde noviembre del año pasado, cuando terminaron los Juegos Panamericanos. Y tuve la fortuna, literalmente la fortuna, de ganarme un premio en el programa ‘Ahora caigo' de TVN. Fueron $3.500.000 que me sirvieron, primero para ponerme un poco al día con mis cuentas atrasadas y segundo para poder viajar, comprar el ticket de avión para venir a París».
¿Y cómo lo hace con el alojamiento?
«Para el alojamiento se alinearon los planetas un día. La mamá de un amigo francés que conocí allá en Chile me está recibiendo acá en su casa, de forma gratuita y muy amable. Así que en ese sentido, el gasto si bien dentro de todo es alto, más que nada por el valor del pasaje, no ha sido tanto como pudo ser si no tenía esta ayuda del alojamiento. Y bueno, también la ayuda que nos brinda la organización con el tema del transporte y la alimentación diaria».
¿Cómo ha sido la experiencia en París?
«Ha sido súper buena. Estoy ejerciendo mis labores en un área que se llama workforce. Esa área se dedica, finalmente, a brindar la mejor experiencia para todos los voluntarios, tenerles un buen lugar de descanso, ver el tema de sus check-in y arreglar los horarios si es necesario. Es un área de gestión de personas. Lamentablemente, por eso mismo no he visto mucha competencia. Bueno, en realidad, nada de competencia, porque no estamos en los eventos mismos, sino que en un trabajo más de gestión».
Este miércoles fue la revancha del voluntario chileno: César pudo estar en el desfile del Paseo de los Campeones junto a los medallistas chilenos, Francisca Crovetto y Yasmani Acosta. Con orgullo, cuenta que le pasó su celular al luchador grecorromano para que se tomara una selfie junto a un grupo de voluntarios de Paris 2024. Incluido él, por supuesto. «En la foto con Fran Crovetto me tocó sostener la bandera, así que en su caso ella usó el celular de mi amiga», agrega el voluntarioso ingeniero.


