Especialistas explican la importancia de desparasitar a los caballos en esta época del año
El sistema digestivo del caballo presenta características anatómicas y fisiológicas que lo hacen especialmente vulnerable a este
Un caballo sufrirá, al menos una vez en su vida, un episodio de dolor tipo cólico. Las causales son varias, dice Camila Deride, académica de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral y encargada del Área de Clínica de Equino en el Hospital Veterinario del mismo lugar. Una de los orígenes es la presencia de parásitos en el intestino del animal. La especialista se refiere al Parascaris equorum o la Anoplocephala perfoliata, los que, de no ser eliminados a tiempo, pueden causar severos daños. Incluso la muerte del animal. Para ello aconseja desparasitarlos previo diagnóstico. «Para realizar un manejo eficiente de parásitos lo ideal es el diagnóstico por medio de conteo y caracterización de huevos de parásitos, lo que nos ayuda a definir la necesidad de la desparasitación y el producto a usar», explica.
«En un caballo adulto lo ideal es desparasitar una o dos veces al año. En potrillos es necesario entre tres y cuatro tratamientos el primer año de vida», agrega.
Según indica, otoño y primavera, cuando el clima es templado y bien húmedo, son los periodos ideales para el desarrollo de huevos y larvas. «Por lo tanto, es la época adecuada para desparasitar. Las condiciones climáticas del invierno (muy frío) y el verano (caluroso y seco), ayudan a la eclosión de huevos y el desarrollo de las larvas. En consecuencia, no es un buen momento estratégico para desparasitar en esos periodos», señala.
Manejo
La médico veterinaria del Laboratorio Zoetis Carla ONell lo vive a diario en su trabajo y como criadora de caballos para la especialidad enduro.
«El cólico es, por amplio margen, la principal causa de muerte en equinos a nivel mundial. Es el causante de entre el 30% y 35% de las muertes de equinos. Los caballos de deporte y alta competencia tienen mayor incidencia por estrés y dieta», explica.
El cólico es un término genérico para el dolor abdominal y es uno de los cuadros más angustiantes para cualquier propietario o profesional, indica ONell. «El caballo con cólico rasca el suelo de forma insistente, voltea repetidamente la cabeza hacia sus flancos, se apoya o golpea contra las paredes de la pesebrera, se revuelca de manera reiterada y puede presentar sudoración profusa como expresión del dolor intenso», describe.
Ante cualquiera de estos signos, afirma, hay que contactar a un médico veterinario.
La especialista explica que el sistema digestivo del caballo presenta características anatómicas y fisiológicas que lo hacen especialmente vulnerable a este problema. «La longitud y complejidad de su tracto gastrointestinal, sumada a la imposibilidad de vomitar, lo exponen de manera particular al cólico, una de las urgencias más frecuentes y desafiantes de la medicina equina».
Sobre la desparasitación, la veterinaria ONell advierte que debe ser muy cuidadosa: «Cuando no se realiza de forma periódica y estratégica o cuando se utiliza siempre el mismo principio activo, los parásitos desarrollan mecanismos de resistencia que reducen significativamente la eficacia del tratamiento. Es fundamental implementar una rotación de medicamentos y adaptar el protocolo antiparasitario a las condiciones geográficas y epidemiológicas de cada zona».
Los parásitos, según señala, varían por zona. «En regiones como San Clemente y otras áreas del sur de Chile es frecuente la presencia de Fasciola hepática, un trematodo hepático que requiere tratamientos específicos, como el triclabendazol. Son distintos a los antiparasitarios convencionales utilizados para nematodos. Ignorar esta realidad local puede comprometer seriamente la salud del animal», indica.
Un cuadro especialmente crítico, cuando el animal tiene muchos parásitos, es el cólico por impactación parasitaria. «Cuando un equino ha acumulado una carga parasitaria elevada y se administra un tratamiento efectivo, la eliminación masiva de parásitos puede generar una obstrucción intestinal parcial o total, desencadenando un cuadro de cólicos de intensidad variable. Esta es una razón más para realizar desparasitaciones regulares y preventivas, en lugar de tratamientos tardíos», enfatiza ONell.
Pero existen otro tipo de cólicos. «Como el espasmódico, asociado a cambios bruscos en la temperatura del agua para beber, variaciones climáticas repentinas o alteraciones en la motilidad intestinal por estrés. Aunque suele ser de menor gravedad, requiere atención veterinaria oportuna para evitar complicaciones».
El cuadro más grave es el cólico por estrangulación intestinal. «Una porción del intestino sufre una torsión o desplazamiento que compromete el flujo sanguíneo hacia la pared intestinal, generando necrosis tisular en pocas horas. Lo que hace especialmente peligroso este cuadro es su presentación súbita: un caballo puede encontrarse aparentemente normal y, en cuestión de minutos, manifestar signos severos de dolor abdominal agudo», explica la veterinaria.
El tratamiento indicado incluye el control del dolor con antiinflamatorios no esteroidales como el flunixin meglumine, y mantener al animal en movimiento controlado mientras se realiza la evaluación clínica. «Durante el examen, el médico veterinario evalúa la frecuencia cardíaca, el color y la hidratación de las membranas mucosas, la presencia y calidad de los borborigmos intestinales», detalla. Frente a un cuadro de estrangulación, destaca ONell, el único remedio efectivo es la cirugía.
Álvaro Malhue, médico veterinario de Virbac Chile, señala que, según el último Censo Nacional Agropecuario y Forestal, en Chile existen alrededor de 168.940 caballares. Son utilizados para el transporte, el trabajo agrícola y diversas actividades que contribuyen a la calidad de vida y economía de las familias rurales. El especialista recalca la importancia del desparasitado otoñal. «Desparasitar a los caballos en otoño es fundamental. En esta época se producen cambios en la dinámica de los parásitos: algunos se enquistan y otros aumentan su carga. Si no actuamos a tiempo, se puede generar un problema sanitario que afecta el rendimiento y la condición general del animal», enfatiza.
168.940 CABALLARES existen en Chile según el último Censo Nacional Agropecuario y Forestal.
«Es fundamental implementar una rotación de medicamentos», Carla O'Nell.
problema, dice la veterinaria Carla ONell.


