La atleta se clasificó a la final de los 400 metros T47
Amanda Cerna es una de las grandes cartas de Chile para sumar otra medalla (se clasificó para la final en 400 metros T47), aunque para ella Santiago 2023 tiene una onda especial. Su familia viajó desde Chiloé a alentarla y una de sus grandes fans es su melliza, Javiera.
«Desde el colegio que partimos en esto, pero con otros deportes. Y desde que nos metimos al atletismo, no salimos más. Yo corro 800 metros convencional y hace pocos meses el gobierno regional de Los Lagos nos otorgó recursos y fuimos competir a Europa. La Amanda tuvo el Mundial de París y yo pude competir en España e Italia», cuenta Javiera.
Las hermanas Cerna estaban en enseñanza básica cuando fueron invitadas a participar en un taller de atletismo en Chiloé. Les gustó la disciplina y partieron en torneos comunales, regionales y dieron el salto a los nacionales. Hace un año, junto a sus cercanos, fundaron el club Atlético Chiloé.
«En tercero medio, con 16 o 17 años, una profesora le comentó a la Amandi que estaba el deporte paralímpico y viajó a Santiago para probarse. Ganó y de inmediato clasificó para los Parapanamericanos Toronto 2015. Ahí ya se dedicó 100% a su deporte y separamos especialidades. Solo tiene carreras de velocidad en 100, 200 y hasta los 400 metros, y nosotras siempre corríamos juntas a veces en 400 y más en los 800 o 1.500 metros», sostiene.
«Ahora estudio en Temuco y la Amanda vive en Santiago, pero fin de semana largo que hay, nos vamos a Chiloé para celebrar los cumpleaños. En los eventos importantes, estamos juntas sí o sí. Con ella estuvimos en los Parapanamericanos de Toronto y Lima, los Paralímpicos de Río de Janeiro e incluso queríamos ir a los de Tokio, pero la pandemia nos paró. Siempre vamos con mis papas, Antonio y Graciela, y ahora en Santiago estarán mis abuelos, la familia, todos. Es una barra como de cincuenta personas», añade su hermana.
¿Qué significa el apoyo de Javiera, Amanda?
«Es mi alma gemela, mi sombra, entrenamos juntas. Me da una tranquilidad verla aquí. Ella confía más en mí que yo misma. Es, junto a mis padres, mi pilar fundamentalmente. Iba corriendo, no la vi, pero identifiqué sus gritos».


