Universidad de Chile hizo una convocatoria especial
Investigadores necesitan células del sistema inmune para enriquecer su poder combativo.
Para continuar su investigación sobre terapias contra el cáncer, el Laboratorio de Inmunología Antitumoral (LIAT) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y la empresa biotecnológica Oncobiomed buscan donantes de sangre.
«Toda la investigación que hacemos está basada en células del sistema inmune que están presentes en la sangre. La obtenemos de los pacientes o de donantes, para hacer investigación, y luego estudiamos sus características, sus funciones, y con eso desarrollamos nuevos tratamientos», cuenta Cristián Pereda, ingeniero en biotecnología molecular, investigador de LIAT y director ejecutivo de Oncobiomed.
El procedimiento funciona como una donación normal, aunque con algunas diferencias. «Tu sangre puede salvar vidas y avanzar en la investigación contra el cáncer. Doble impacto en un solo acto», dicen carteles que los investigadores distribuyeron por internet y pegaron en algunas facultades de la Universidad de Chile. Esos carteles tienen un código QR que deriva a los interesados a un formulario de inscripción que contiene los requisitos para ser donante y una fecha estimada en la que la persona podría acudir al Banco de Sangre del Hospital Clínico de la Universidad de Chile (https://acesse.one/pf35vew). «Pueden inscribirse, poner sus datos, y nosotros los contactamos justamente para ver la posibilidad de coordinar con ellos el día», explica. Esa coordinación es muy importante.
No se congela
Generalmente la sangre donada se somete a algunos procesos y se almacena. Por eso una persona puede donar sin avisar. En este caso no es posible, porque la porción que usan los investigadores del LIAT no puede congelarse. Los resultados son mejores cuando la sangre es fresca.
La cantidad de sangre por donación es de 400 a 450 mililitros. De ellos, el Banco de Sangre del Hospital Clínico de la Universidad de Chile le entrega al LIAT 40 a 50 mililitros. «Cuando planificamos una obtención de estas células, tiene que ser justamente coordinado con el laboratorio. O sea, no nos sirve que un donante llegue cuando no tenemos todo listo para empezar un experimento o una investigación. Necesitamos esas células el mismo día, en el mismo momento, para ahí empezar un estudio», especifica.
Los donantes no recibirán dinero a cambio, pero los investigadores estudian la posibilidad de comunicarles el resultado del trabajo.
Este procedimiento es parte de la experimentación. Por ejemplo, para probar nuevos métodos, para perfeccionar la técnica. Los tratamientos propiamente tales se hacen con la sangre de los pacientes que ya tienen cáncer.
El santo grial de la investigación son los monocitos, los glóbulos blancos más grandes de la sangre, los principales defensores del sistema inmune. Los monocitos son cultivados con citoquinas, mensajeros químicos, y extractos de células tumorales específicas para cada cáncer, que permiten dirigir la respuesta defensiva contra un tumor determinado. Los monocitos se convierten así en células transportadoras de antígenos, listos para inyectarlas en el torrente sanguíneo del paciente.


