El personal trainer la conquistó porque, según ella, me siento cuidada, valorada, entendida, hasta más en libertad.
Fue en una reunión con las mujeres de «Vecinos al límite» que Paula Pavic se soltó. Sinceró que ya no podía más con la atracción que sentía por Camilo Huerta y que llevaba un mes conteniendo por las cámaras que los siguen en el reality de Canal 13. La decisión incluyó besos y más besos entre la pareja, lo que, a modo de humorada, terminó con petición de mano y un matrimonio entre ella y el personal trainer.
La relación entre la exesposa de Marcelo «Chino» Ríos y el exesposo de María Teresa Matus se fue dando a fuego lento. Él, prodigando atención, masajes, desayunos aunque fuera rechazado muchas veces. Y ella con ese sentir de que el tiempo pasa rápido en el reality. «Lo que estoy viviendo en el encierro lo he vivido como mi realidad; como si fuera la vida. No he cambiado de lo que soy afuera. Así que todo lo que estoy haciendo adentro es parte de mi vida y lo va a seguir siendo afuera también», dice Paula.
Se emocionó cuando Joche Bibbó los conminó a casarse. Huerta se puso de rodillas y extendió un anillo de una de sus compañeras para el compromiso. Luego la producción se esmeró por prepararles una boda con todo lo que implica: vestido de novia de Luz Pinedo, traje blanco para él como una ironía al frac albo con que se casó Ríos con Giuliana Sotela en 2000; cena, orquesta y un juez personificado en el locuaz Bibbó. «Para mí fue toda una sorpresa y muy lindo, porque yo soñaba con vestirme alguna vez de novia, de blanco. Además me pidió matrimonio y todo, cosa que Marcelo nunca hizo», comenta sobre la actividad que dejó como recuerdo la foto que acompaña esta nota y dos argollas hechas a medida en Joyas Altamirano con el nombre de cada uno.
Usted fue muy lenta con Camilo, ¿por qué?
«Tengo un tema súper heavy con las relaciones. Muchos dicen que dar un beso es una tontera, pero para mí dar un beso es un paso de compromiso mío hacia la persona con la que estoy. Cuando le doy un beso a alguien, voy con todo».
Le tiene que haber gustado mucho para tomar la decisión.
«Me gusta mucho Camilo. Es una persona que nunca esperé encontrar. Es uno de los regalos más lindos que me ha dado este reality».
¿Y qué la conquistó?
«Sus acciones valen más que todas las palabras. Me tiene feliz. Creo que nos teníamos que encontrar: los dos hemos pasado situaciones muy parecidas y estamos en un proceso de crecimiento y auto preocupación, de crecer y yo lo veo en él. Fuimos pasando mucho tiempo juntos. Desde que llegó él ha ido mi mayor contención, algo que yo pensaba que no necesitaba. Otra cosa que me motivó fue que por más que yo le dijera que fuésemos amigos, que no se hiciera expectativas, estuvo fijo, le dio lo mismo. Me dijo que ese era mi problema y que yo no tenía que hacerme cargo de lo que él sentía. Fue muy persistente».
Se le ve feliz.
«Me siento cuidada, valorada, entendida, hasta más en libertad. Sintiéndome más yo y que no tengo que preocuparme».
¿Se van a Estados Unidos juntos?
«Ahí veremos cómo lo vamos a hacer, pero en lo que sea ojalá juntos».
Joché Bibbó es amigo de ambos dentro de «Vecinos al límite», por eso ofició como animador de la boda, y comenta que «Camilo la remó en un mar de arena. Fue pura perseverancia. Él entró a pasarla bien, a salir de los problemas que tenía y creo que lo de la Paula se fue dando naturalmente de mucho cariño».
Pero Paula estaba reticente.
«Ella decía nunca le voy a dar un beso, mucho prejuicio ahí y terminó en un casamiento. Creo que los dos se la jugaron. Paula está siendo feliz ahora. Es otra persona».
¿Cree que esto es sólo de reality?
«Por mi experiencia yo los veo (juntos) afuera. Es una relación que va a persistir en el tiempo, te lo firmo».


