Dorothy Pérez expuso en el Congreso una detallada investigación sobre desórdenes en el manejo de migrantes
¿Por qué un vuelo de reunificación familiar, que tiene un itinerario establecido, que era Miami, Puerto Príncipe, Guayaquil y Santiago, hace una escala en Perú?, preguntó el exdiputado Rubén Oyarzo.
Este miércoles se conoció el esperado el informe final de la Contraloría sobre el desordenado ingreso de niños, niñas y adolescentes haitianos a Chile, bajo la figura de reunificación familiar. Fue la propia contralora en persona, Dorothy Pérez, quien expuso sus principales conclusiones en la comisión de Gobierno Interior de la Cámara, donde se vio las caras con el exdirector de Migraciones, Luis Thayer, muy cuestionado por -durante su gestión en el gobierno pasado- flexibilizar los requisitos para la entrada de los menores de edad al país.
A modo introductorio Pérez confirmó la falta de coordinación entre las instituciones a cargo del proceso de traer, controlar y resguardar el ingreso seguro de los niños: la Policía de Investigaciones (PDI), la Dirección General de Aeronáutica Civil (Dgac), y el Servicio de Migraciones (Sermig), que derivó en diversas irregularidades, una de ellas que reviste especial gravedad según expuso la contralora y que tiene que ver con el paradero desconocido de niños. En suma, Contraloría instruyó sumarios administrativos en el Servicio de Migraciones, PDI y en la subsecretaría de la Niñez.
Vuelo sospechoso
En su preinforme Contraloría había mencionado que 64 niños haitianos estaban inubicables, hasta este lunes cuando la PDI confirmó que aquellos menores mencionados en el documento ya fueron encontrados, que estaban bien y yendo al colegio. Pero, la contralora en la comisión puso el acento en un vuelo donde no todos los niños haitianos, que se supone venían rumbo a Chile, llegaron a nuestros país. Se trata del vuelo chárter WAL-801, de la compañía aérea Caribbean Sun Airlines, que aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Santiago la madrugada del 15 de octubre de 2025, cuya operación está llena de opacidades.
Según el relato de Pérez, el exdiputado Rubén Oyarzo (Partido Radical) les hizo la denuncia de la llegada de este vuelo, mostrando videos del chárter, con adultos solos trayendo a Chile a 49 niños, niñas y adolescentes provenientes de Haití. «Me voy a detener en este caso. Este chárter venía procedente de Miami, tuvo baja en Puerto Príncipe (Haití), seguía en itinerario oficial a Ecuador y Santiago, sin incluir otras paradas. El vuelo se retrasó doce horas según lo expuesto por el diputado, y además habría parado en Perú (Lima) para una parada técnica, donde descendieron parte importante de los menores que estaban en proceso de reunificación familiar, hacia Chile».
Según datos aportados por el exparlamentario, en efecto, el 15 de octubre del mencionado año cerca de las tres de la mañana aterrizó en nuestra capital una aeronave chárter de la compañía McDonnell Douglas modelo MD-83, operado por Caribbean Sun Airlines, pero no era el avión que originalmente partió de Miami. Oyarzo explica que abordo venía 154 pasajeros, 49 de ellos niños. ¿Por qué ese avión se desvió de Quito a Lima? Se desconoce.
«No me atrevería a hablar de tráfico de personas, pero sí me atrevería a decir que aquí hay un negocio, hay funcionarios públicos involucrados, ya lo menciona la Contraloría y el informe, de que posiblemente podría haber organizaciones ilícitas a un negocio ilícito de esto. He escuchado en la misma comunidad haitiana que hay gente que pagó para que traigan a sus niños, pero sus niños nunca los trajeron y no se devolvió el dinero. Sobre el vuelo de Caribbean, no sabemos si hubo cambio de vuelo o no, por qué, si se subieron a otro avión y después llegaron. No sabemos qué pasó. Y por qué un vuelo de reunificación familiar, que tiene un itinerario establecido, que era Miami, Puerto Príncipe, Guayaquil y Santiago, hace una escala en Perú, y aparte de hacer esa escala en Perú, llega con otra nómina de pasajeros», hizo ver Oyarzo.
En Perú pasaron cosas raras que se desconocen y de las cuales la contralora puso la alerta: «Eso quiere decir que los 49 niños, niñas y adolescentes que llegaron finalmente al país, no eran todos los que formaban parte del proceso de reunificación familiar que se había iniciado con las solicitudes de permisos en Haití, entonces, tenemos la situación de niños, niñas y adolescentes que descendieron en Perú y de los cuales no tenemos información». Y agregó al respecto: «La Contraloría ha hecho dos gestiones: solicitó a la Contraloría General del Perú colaboración en este materia, eso está en proceso. Y también se remitió al Ministerio Público estos antecedentes para incorporarlos a las investigaciones ya en curso para verificar la situación de estos menores». O sea, de lo expuesto por Pérez, aún hay menores sin ubicar.
Fuera de la ley
Ante la información entregada por la contralora, la cara de sorpresa de los parlamentarios de la comisión fue evidente. Apuntó a la responsabilidad que le cabe al Servicio de Migraciones durante la administración del exPresidente Gabriel Boric. Fue en ese periodo que se flexibilizó el papeleo para autorizar el ingreso de niños haitianos a Chile para la reunificación familiar, con certificados vencidos o legalizados, dándose casos como la llegada al país de menores cuyo padre había fallecido, y salieron de Puerto Príncipe pese a ello. Dorothy Pérez dijo que el Servicio de Migraciones (Sermig) no tenía atribuciones legales para, mediante un simple memorándum, flexibilizar los criterios de autorización de salida de los menores desde Haití. «Al haberse adoptado la decisión de que se trata solo mediante un memorándum, en circunstancias que se trata de materias de ley o, en su caso, reglamentarias, sometidas a control de juridicidad preventivo, se configuró una evidente vulneración a nuestro ordenamiento jurídico», dice el informe.
Qué dijo Aeronáutica
El director general de Aeronáutica Civil, general de brigada aérea, Humberto Fernández, precisó que su institución no tiene como función el control migratorio. Sobre el vuelo de Caribbean respondió: «Lo que se ha señalado de que ese vuelo no cumplió con el itinerario no es cierto, porque ese vuelo cumplió con la programación que tenía prevista desde su salida de Haití, hasta el paso por Perú y llegada a Chile. También tenemos un listado de pasajeros que emite la compañía, sin embargo, ese listado de pasajeros no es el que definitivamente arriba al punto de destino, porque pueden ser personas que hayan adquirido los pasajes con anterioridad, y el día del vuelo la persona no se presente. Es un listado de pasajeros referencial». Y afirmó desconocer de dónde sacó la información para su denuncia el diputado Oyarzo.
La defensa de Thayer
Luis Thayer, exdirector de Migraciones durante la administración Boric, presente en la sala, en su defensa dijo que sí actuó de acuerdo a la ley, contradiciendo a la contralora. Aseguró que si relajaron los papeleos fue porque era imposible obtener documentos con las autoridades haitianas, país al que calificó de un «estado fallido». «Considero que pudimos haber priorizado, en vez del principio administrativo de la exigencia del documento vigente al día, el interés superior del niño y el derecho a la unidad familiar», comentó. Recalcando que la exigencia legal de tener los documentos que la ley mandata, choca con «el derecho de los niños a la reunificación familiar». Y que se optó por privilegiar esto último. «La imposibilidad material de obtener un documento y la no tramitación de las visas exigiendo el documento nos lleva indefectiblemente a vulnerar el interés superior del niño y el principio constitucional de unidad familiar», aseguró.
269
El informe final de Contraloría menciona que aparte de los 64 niños ya contactados, que ingresaron a Chile entre enero y abril de 2025, hay más menores de los cuáles se debe verificar que estén bien. «Asimismo, se deberá evaluar fundadamente visitar a los niños, niñas y adolescentes que no fueron incluidos en las visitas de la muestra aplicada durante esta fiscalización, pero que igualmente ingresaron en vuelos no regulares desde dicho país. Ello, a efectos de verificar su situación de reunificación familiar y la aplicación del sistema integral de protección a su respecto, a lo menos, hasta completar los 269 menores restantes del periodo revisado».


