Si aparecía un caballo, una frutilla y un arcoíris, era porque estaban a la venta ketamina, tussi y popper
Un vehículo con los vidrios polarizados y sin patente circulando de noche, es sospechoso. Un sujeto con pasamontañas saltando una reja perimetral, es sospechoso. Un tipo que cava un túnel al lado de una sucursal bancaria, es sospechoso. Y una cuenta de Instagram donde aparecen emojis de un caballo, una gota de agua, un arcoíris o una frutilla, es, en los tiempos que corren, sospechoso.
Tan sospechoso, que la Brigada de Investigaciones Especiales y Antisecuestro de la PDI (Bipe) de Concepción, luego de meses de pesquisas, detuvo, en allanamientos simultáneos, a 12 personas acusadas de tráfico de droga y tenencia ilegal de arma de fuego, e incautó una serie de vehículos, 10 millones de pesos en efectivo y ocho kilos de ketamina, entre otras drogas.
¿Qué diantres tiene que ver esto con los emojis del caballo, la gota de agua y la frutilla? Todo, explica el fiscal Patricio Aravena.
La molécula de dios
«Esta investigación partió con una cuenta de Instagram llamada La molécula de dios que le pertenecía a una joven llamada Francisca», cuenta el fiscal. «En el Instagram solo aparecían estos emojis los que, después de una serie de investigaciones, descubrimos que se trataba de una simbología para identificar droga. Droga que era ofertada a través de Instagram».
Cada emoji tiene algo que ver con la droga que se ofrecía, para facilitar la asociación. Así, el caballo hacía referencia a la ketamina, porque es un fármaco que se utiliza como calmante para los caballos. La gota de agua a la ketamina líquida. La frutilla al tusi, porque el color de esa droga es similar al de la frutilla (también se le conoce como cocaína rosada). La pila alude al éxtasis, que es el nombre con el que se le conoce universalmente en el mundo narco al éxtasis. El diamante y la piedra equivalían a la cocaína, acaso en referencia a la cocaína en piedra o crack. La hoja verde por supuesto corresponde a marihuana. «No estamos seguros de la relación del arcoíris con el popper (que es un vasodilatador). Pero se refiere al popper, está claro», aclara el fiscal Aravena.
Luego, si en el Instagram aparecían los emojis del caballo, la frutilla y el arcoíris, es porque había disponible para la venta ketamina, tussi y popper.
«En el transcurso de la investigación descubrimos otras cinco cuentas de Instagram que ofrecían droga usando la misma simbología», dice el fiscal Aravena. «Pero fue difícil dar con las personas que estaban detrás de esto, porque si bien ofrecían la droga de forma abierta, no le vendían a cualquiera. Sólo se juntaban a hacer la transacción con personas que conocían por otras vías. Un desconocido no podía comprar droga con sólo visitar la página de Instagram».
Así y todo, la PDI no solo identificó a las personas que ofrecían la droga por Instagram, sino que llegó a los proveedores. «En total, detuvimos a ocho personas relacionadas con la venta de droga a través de Instagram, siete de las cuales son mujeres. Cuatro tenían antecedentes penales y quedaron en prisión preventiva. Y capturamos a dos ciudadanos colombianos y un chileno, que eran los proveedores. Uno de ellos tenía en su poder 8 kilos de ketamina y otro, en cajones ocultos en su domicilio, tenía 10 millones de pesos en efectivo. Los tres quedaron en prisión preventiva».



