Viuda de 64 años se fue a Miami y compró un departamento a diez minutos de la playa

Fecha:

Uno sale a caminar y se siente seguro, dice Elida Herrera

Era emprendedora en Chile y emigró a Florida junto a su hija después de vender dos propiedades en el país

Cansada de sentirse insegura en la calle y preocupada por el escenario económico del país, Elida Herrera (64), viuda y madre de dos hijas -de 35 y 44 años-, decidió comenzar una nueva etapa en Miami junto a la menor de ellas. La mudanza, ocurrida hace cuatro años, también respondió a las aspiraciones profesionales de su hija, diseñadora de alta costura, quien quería abrirse camino en mercados más desafiantes.
«Yo quise acompañarla en esa idea. Como es la menor, decidí apoyarla. Ella estaba muy bien posicionada en Chile y era reconocida en su rubro, pero llegó la pandemia y su actividad se estancó», relata.
En un comienzo, el plan de su hija era instalarse en Ámsterdam, pero el idioma inclinó la balanza hacia otro destino.
«Como yo no sabía inglés, pensaba que aprender neerlandés sería todavía más complejo. Le planteé que si elegía Miami yo feliz me iría con ella. Y así llegamos aquí», recuerda.
Una vez tomada la decisión, Herrera inició un proceso que implicó desprenderse de gran parte de su patrimonio en Chile. Cerró su negocio de decoración y vendió las dos propiedades que poseía en el país -una casa en Las Condes y un departamento en Reñaca-, su auto y otros bienes.
Con esos recursos reunió el capital necesario para comprar una casa de 140 metros cuadrados, con tres dormitorios y estacionamiento, en Pembroke Pines, ciudad ubicada en el condado de Broward, Florida. El sector se encuentra a unos 35 kilómetros al norte de Miami y muy cerca de Fort Lauderdale.
Antes de la compra, permaneció durante tres meses en un hotel de Sunny Isles mientras buscaba la propiedad adecuada.
«Fue un proceso bastante agotador. Tampoco quería comprar cualquier cosa y había que considerar los gastos comunes, porque en algunos sectores son muy elevados. En el condominio donde compramos eran razonables.
También era un lugar bonito, seguro y ubicado en un barrio tranquilo», explica.
Elida Herrera no se considera una persona de la tercera edad, pero tenía claro que pasaría buena parte de su vida adulta allí, por lo que buscó una zona con acceso expedito a hospitales, supermercados y servicios básicos.
«No es que tuviera todo al lado, pero sí era fácil llegar a cualquier parte», comenta.
El sistema de compra de propiedades en Estados Unidos también alargó el proceso. A diferencia de Chile, los interesados deben presentar ofertas y competir con otros compradores por una misma vivienda.
«El propietario evalúa las distintas propuestas y decide cuál le conviene más. Después hay que esperar la respuesta.
Una vez aceptada la oferta, comienzan varios trámites. Entre otras cosas, preguntan de dónde proviene el dinero», señala.
Gracias a la venta de sus bienes en Chile, pudo adquirir la propiedad por US$500.000.
«Es una casa muy hermosa. La compramos en un excelente sector, en un barrio que podría compararse con Las Condes», afirma.
Usted vivía en Las Condes, es un buen barrio.
«Sí, tiene una muy buena calidad de vida. Pero uno no vive solamente en esa comuna; también tiene que desplazarse a otros lugares. La inseguridad me tenía intranquila».
Otra etapa

Con el paso de los años, la situación familiar cambió. Su hija formó su propia familia, se casó y dejó el hogar que compartían. De pronto, la vivienda que habían comprado juntas resultó demasiado grande para una sola persona.

«Mi hija se fue y quedé viviendo sola. Tan sola que me vino una depresión y estuve a punto de regresar a Chile. Después lo pensé mejor y decidí darme más tiempo», cuenta.
Ya sin la necesidad de mantener una casa de grandes dimensiones, buscó una propiedad más acorde a su situación y se instaló en un departamento de dos dormitorios en Hallandale Beach, ciudad ubicada al norte de Miami. La propiedad tuvo un valor cercano a US$250.000.
¿También cuenta con todos los servicios cerca?
«Claro. Tengo comercio, hospitales y todo lo que necesito. En realidad, aquí uno encuentra de todo».
¿Qué me puede decir de la calidad de vida en Miami?
«Es totalmente distinta a lo que vivía. Una sale a caminar y se siente segura; no roban. Imagino que en las zonas más turísticas sí ocurren delitos, aunque no al nivel que veía en Chile. Donde vivo puedo salir a caminar de noche y no me va a pasar nada. Es mucho más tranquilo», asegura.
Estado proinmigrante
Juan Pablo Melo, corredor inmobiliario que la asesoró en la compra de ambos inmuebles, sostiene que una de las principales ventajas de Florida es su carácter proinmigrante.
«Tiene una facilidad muy importante para los latinoamericanos: prácticamente en todas partes se habla español. Eso ayuda muchísimo, incluso a quienes no manejan el inglés», sostiene.

A ello se suman otros factores, entre ellos el clima cálido durante gran parte del año y la estabilidad del entorno.
«Es un lugar limpio, organizado y muy estable desde el punto de vista político y económico. Los niveles de delincuencia son bajos, existe respeto por las normas y, en general, se vive con tranquilidad», señala.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...