Miles de ventiladores enfrían el Data Center más grande de Latinoamérica

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Dentro se procesa de todo: Netflix, trámites bancarios, videojuegos y WhatsApp

El gigantesco campus de Ascenty en Vinhedo, en las afueras de Sao Paulo, parece una central eléctrica a baja temperatura. Experto explica cómo beneficia tener un centro cerca de uno.

Data centers. O centros de datos. Están de moda, especialmente cuando se habla de inteligencia artificial. Y aunque para muchos pasan desapercibidos, se han transformado en una pieza esencial de nuestra vida digital moderna.
Cada vez que una persona ve una serie en Netflix o HBO, guarda fotos en la nube, usa inteligencia artificial para generar una imagen o envía un mensaje por WhatsApp, detrás de esa acción existe una infraestructura (casi) invisible que hace posible que todo eso funcione bien en sólo segundos.
Esa infraestructura está alojada en los llamados centros de data o, más comúnmente, data centers, enormes centros tecnológicos donde se almacenan, procesan y distribuyen datos de millones de usuarios y empresas.
Son, en términos simples, el «cerebro» y el «motor» de internet. Allí operan servicios como plataformas de streaming, redes sociales, servicios bancarios, videojuegos online y mucho más.
Mientras más cerca estén estos centros de datos de las personas y empresas, más rápida, estable y eficiente puede ser la experiencia digital.
Un ejemplo es el reciente anuncio de Ascenty, empresa especializada en infraestructura digital en América Latina, que invertirá 1.200 millones de dólares en cuatro nuevos data centers en Brasil, todos diseñados específicamente para soportar cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Y Chile está en la mira.
La magnitud del anuncio refleja cómo cambió el mercado tecnológico en pocos años. Según la compañía, la capacidad anunciada equivale a más del 40% de toda la infraestructura construida durante sus 15 años de historia.

El motivo es claro: la explosión de la inteligencia artificial está disparando la necesidad de potencia computacional.

TecnoLUN tuvo la oportunidad de conocer un data center por dentro. El gigantesco campus de Ascenty en Vinhedo, en las afueras de Sao Paulo, se presenta como una estructura llena de salas frías altamente controladas en donde se alinean cientos de racks metálicos llenos de servidores que almacenan y procesan datos las 24 horas del día.

Por fuera se ve gigantesco, como si fuera un gran centro comercial, pero sin gente. A ratos la envergadura puede llegar a ser hasta algo sobrecogedora. No por nada este es el centro de datos más grande que existe en Latinoamérica.

Por dentro, un data center puede llegar a ser una experiencia algo surrealista, con una apariencia que recuerda a una central eléctrica.
El ruido, o más bien el murmullo, es constante. Miles de ventiladores y sistemas de refrigeración trabajan sin pausa para enfriar los equipos, especialmente ahora que la inteligencia artificial exige una capacidad computacional mucho mayor. Y, por ende, mayores consumos de agua.
«El desafío de la industria no es sólo ofrecer más capacidad, sino hacerlo de manera eficiente», comenta Marcos Siqueira, VP de Operaciones de Ascenty.
«Trabajamos con energía 100% renovable y tecnologías avanzadas de refrigeración en circuito cerrado, sin evaporación, por lo que el agua recircula continuamente. La sostenibilidad es un requisito fundamental para el crecimiento digital a largo plazo», añade el ejecutivo.
 
Funcionamiento 24/7
 
Todo está diseñado para no detenerse jamás. Existen sistemas redundantes de energía, baterías gigantes y generadores capaces de mantener operativa la infraestructura, incluso frente a cortes eléctricos.
A través de kilómetros de fibra óptica, desde lugares como Vinhedo circulan datos de plataformas en la nube para toda América Latina.
Y aunque casi no hay personas en su interior, un data center moderno funciona como una gigantesca fábrica distribuidora digital.
«Los data centers diseñados para inteligencia artificial requieren una infraestructura más robusta que los tradicionales. Incorporan mayores capacidades energéticas, sistemas avanzados de refrigeración y arquitecturas preparadas para procesar enormes volúmenes de datos en tiempo real», aclara Siqueira.
¿Por qué es útil tener un data center cerca?
 
«Mientras más cerca esté un data center de las personas o empresas que utilizan esos servicios, más rápida y eficiente puede ser la experiencia digital. Esto se traduce en menos tiempos de espera, videollamadas más fluidas, videojuegos multijugador con latencia mínima y plataformas de inteligencia artificial capaces de responder casi, casi en tiempo real».
A diferencia de un uso tradicional de internet, las plataformas de IA requieren procesar enormes volúmenes de datos en tiempo récord. Modelos de lenguaje, generación de imágenes, análisis predictivo y automatización avanzada demandan servidores mucho más potentes y sistemas de refrigeración aún más sofisticados.
La construcción y operación de estos centros genera empleo especializado, atrae inversiones tecnológicas y fortalece el ecosistema digital local.

Sobre nuestro país, Marcos Siquira opina: «Chile se está consolidando como un actor estratégico dentro del ecosistema digital latinoamericano gracias a su conectividad internacional, la llegada de proveedores globales de nube y el desarrollo de nueva infraestructura tecnológica. Es un mercado con gran potencial para seguir creciendo como hub regional».

1.200  MILLONES DE DÓLARES invertirá Ascenty en cuatro nuevos data centers en Brasil para soportar cargas de trabajo de la IA

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