Orlando Gill pasó de de vender ropa para dar de comer a su familia hasta ser héroe en un Mundial
Vendió botines, zapatillas, todo, literalmente vendió todo, reveló su esposa cuando estuvieron mal económicamente.
Una proeza histórica logró Paraguay tras eliminar por penales al poderoso tetracampeón del mundo Alemania. El Mundial de Fútbol 2026 dejó una de sus primeras bombitas en sus resultados y el equipo sudamericano hizo la hazaña gracias a las manos de su portero Orlando Gill, quien a sus 26 años recién viene tomando ritmo de titular en su carrera y dejó a todos sorprendidos alrededor del planeta.
Los alemanes no lo miraron en menos tampoco, pues el imponente guardameta que juega en San Lorenzo (Argentina) mide 1,99 metros de estatura. En el partido ganó por arriba muchos balones y se impuso con su férrea impronta en su arco.
Recién el 13 de diciembre de 2024 jugó su primer partido como titular en el equipo argentino. Y el año pasado fue para consolidarse como un arquero a tomar en consideración en el torneo trasandino. Pero su historia trasciende más allá del esfuerzo en la cancha, pues también es un aguerrido afuera, con su familia.
Tras tener complicaciones económicas para atender médicamente a su hijo Lautaro por problemas que tuvo en sus primeros días de vida, el arquero no le hizo asco a ningún trabajo y se dispuso a vender sus prendas deportivas para aumentar ingresos junto con su esposa, Melissa Ávalos.
«Vendió botines, zapatillas, todo, literalmente vendió todo», reveló su esposa a la prensa. Su traspaso desde el San Lorenzo de Paraguay hacia su homónimo argentino a inicios de 2024 le ayudó a mejorar aquella situación económica complicada. Desde ahí todo ha subido como espuma para el portero.
Ahora el mundo entero se rinde a sus pies. Tras sostener el 1-1 entre los alemanes y paraguayos en el tiempo regular y en el alargue, el portero ganó fama mundial cuando se transformó en héroe y atajó dos penales en la tanda de definición desde los doce pasos (ver galería de fotos en https://goo.su/AVrR2r).
«La verdad, es una emoción inmensa. Fue un partido complicado. Se dijo desde un primer momento que desde un principio que nos atacarían por todos lados, pero abrimos el marcador. Ellos encontraron el empate, pero gracias a Dios pudimos ganar en la tanda de penales. Obviamente uno analiza a cada jugador, cada aspecto y cada detalle. Y gracias a Dios pude tapar dos penales y fue fundamental para la clasificación. Es un privilegio, eliminamos a un campeón y esto va dedicado a todo el pueblo paraguayo. Esto va para mi sobrino que la está pasando mal, está internado, y le prometí que si salía figura esta clasificación sería para él», dijo, con mucho orgullo en su desplante.
El elenco dirigido por Gustavo Alfaro marcó su gol gracias a un cabezazo sólido de Julio Enciso, a los 42 minutos. El elenco europeo empató también de cabeza, con un toque suave de Kai Havertz en los 54. Entonces se fueron encima de la portería de Gill, pero los sudamericanos le pusieron candado al arco el resto del partido y forzaron la definición desde el punto penal, donde fueron más efectivos que su rival.
Finiquitaron el desempate por 4-3 y clasificaron en su llave, donde esperan como rival al ganador del duelo entre Francia y Suecia, que jugarán este martes a las 17 horas de Chile. El duelo de Paraguay por octavos de final está programado para disputarse el sábado 4 de julio, también a las 17 horas.


