Dos hermanas fundaron LoveLab, que organiza encuentros para solteros
Su negocio reúne dos veces al mes a personas en diferentes bares de la ciudad, con entradas que llegan a los $39.990.
¿Una muestra de éxito de los eventos para encontrar pareja? María Elisa Moraga conoció a su actual pareja en uno de los encuentros para solteros que ella misma anima: «Más que citas rápidas». Están juntos desde el año pasado.
«Ambos estamos en un punto de la vida en que sabemos lo que conlleva una relación de compromiso», dice. Con su hermana María José creó LoveLab, un negocio de citas presenciales que partió en diciembre de 2024 y que hoy organiza dos eventos al mes en lugares como Liguria o Conserbar.
Todo empezó porque María José fue a un evento de citas y salió decepcionada. «Parecía una entrevista de trabajo de cinco minutos. Conocí a muchas personas sin conocer realmente a nadie», recuerda. Se lo contó a María Elisa, publicista, y entre las dos armaron una versión propia: grupos chicos, animación, juegos, preguntas guiadas y una ronda final de citas rotativas.
Los encuentros para solteros son toda una industria: en Santiago ya operan Matchea, Cupido Santiago, Thursday, Vinculemos, Vinito y Amigos, Frequenza Experience, Flechando.cl y LoveLab, con entradas que van desde los $15.000 hasta cerca de $40.000 o más. En Estados Unidos, la asistencia a eventos para solteros subió 42% entre 2022 y 2023, según Eventbrite.
María José, ¿qué tan mala está la cosa?
«No sé si mala es la palabra, pero sí está complicada para conocer personas. Es el comentario que siempre recibimos y también, de manera particular, lo siento. Con las redes sociales, que a muchas personas les han funcionado, todo se volvió demasiado superficial: cómo te ves o un par de palabras que pones ahí. Creo que se ha echado de menos volver al contacto humano, ver a la persona frente a frente y tener conexiones reales».
En «Más que citas rápidas», su evento principal, se inscriben cerca de 25 personas por fecha, pero la capacidad final queda entre 15 y 20 asistentes. La entrada cuesta $36.990 en preventa y $39.990 en valor general. También tienen «Sibarita Love», una experiencia más gastronómica, con comida y coctelería, y un precio más alto. Cada persona debe llenar un formulario previo y ellas intentan mantener equilibrio entre hombres y mujeres. Si ya tienen completo un grupo, frenan cupos, aunque haya más interesados. «Es un filtro más de compromiso y de que alguien tiene claro lo que está buscando», dice María Elisa.
Según ellas, entre los casos que conocen, alrededor del 15% de los asistentes termina en pareja. «Que sepamos», precisa María Elisa, porque no todos cuentan qué pasó después. «Jamás es un porcentaje que tiene ni Tinder ni Bumble», agrega.
María Elisa, ahora hay mucha gente que dice: «No iría a un evento así porque me da vergüenza». Como que todavía hay un prejuicio. ¿Qué le respondes a esa gente?
«Hay mujeres profesionales, con mucho mundo, con un desarrollo personal y espiritual grande, que juran que los hombres bacanes se les van a acercar en eventos, pero ya no sucede así. Las barreras de las mujeres subieron y los hombres lo sintieron. Muchos no quieren ser tachados de desubicados o de acosadores por hacer algo que antes habría sido natural, que era acercarse a hablar. Por eso estos eventos funcionan: porque dan contexto. Es un ecosistema donde todos saben a qué van».


