La esposa del 10 trasandino emocionó a los miles de hinchas en el estadio y en sus casas
El capitán albiceleste agradeció a la gente y se fundió en abrazos con sus compañeros en el estadio de Atlanta. Fue elegido el mejor del partido.
Antonela Roccuzzo no pudo contener la emoción cuando Lionel Messi festejaba en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, tras haber protagonizado otra página gloriosa en la leyenda argentina en las copas del mundo. Ella se llevó varias veces la mano a la cara, como si hubiera estado tratando de eliminar los rastros del llanto de alegría. El 10 trasandino se abrazaba con Jordan Pickford, el arquero inglés, y con Harry Kane, en una muestra de camaradería y respeto deportivo. Y luego gritaba frente a una cámara de televisión «Vaamoosss», contagiando a los 47 millones de argentinos.
Unos minutos había estado de rodillas sobre el césped para fundirse en un abrazo con Nahuel Molina y Rodrigo de Paul, su gran amigo, a quien además le dijo algo al oído. Además se dio unos minutos para dirigirse a la barra para agradecer el constante apoyo durante todo el encuentro, incluso cuando el fantasma de la eliminación tomó cuerpo para hacerse realidad. Y quizás uno de los momentos más efusivos de los festejos fue cuando se abrazó eternamente con Lionel Scaloni, mientras se dedicaban palabras inaudibles.
«No se me pasó por la cabeza no estar entre los cuatro semifinalistas…este grupo cuando está junto saca algo especial. Hicimos lo que todos querían que era estar hasta el último partido y jugar otra final. No podemos pedir nada más con todo lo vivido…soy un agradecido», dijo Messi, tras el partido.
Si bien el prodigio albiceleste no anotó goles, aportó con dos asistencias para liderar la remontada. Primero a Enzo Fernández y después a Lautaro Martínez. Con eso tuvo suficiente para ganar el Power Ranking y el MVP del partido, al superar en la votación al mismo Enzo Fernández y Cuti Romero, segundo y tercero respectivamente. Por el lado inglés, los más destacados fueron Declan Rice y Reece James, en el sexto y séptimo lugar.
Messi se ha enfrentado a las grandes potencias del fútbol, ??como Alemania, Países Bajos, Francia, Croacia, entre otros, pero nunca se había visto las caras con los Tres Leones. El destino quiso que fuera en una semifinal del Mundial. Por eso algunos incluso quisieron ver algunas semejanzas con la hazaña de Diego Maradona en México 86, justamente frente a los británicos. Para empezar la camiseta azul y el comienzo de un mito eterno, apalancado con la famosa trampa de la Mano de Dios. Esta vez Messi no hizo ningún gol, pero de seguro igual se hablará de este partido en el futuro cuando se haga el recuento de su historia como deidad del fútbol.
Las estadísticas dicen que Messi acumuló 33 participaciones directas en goles en 33 partidos mundialistas, con 21 anotaciones y 12 asistencias.
En todo caso con el Barcelona ganó tres Champions League derrotando a equipos ingleses, Arsenal (2006), Manchester United (2009) y Manchester United (2011). Y en total disputó 36 partidos contra cuadros ingleses, con la impresionante friolera de 27 goles y seis asistencias. Su víctima favorita ha sido el Arsenal, con 9 goles y una asistencia, en apenas seis choques.
La Pulga ahora jugará su tercera final del Mundo, siempre con la mirada y respaldo de su esposa. Esta vez, Antonela lloró largo y tendido por la dicha de haber remontado un marcador adverso. Enfundada en la camiseta de la selección argentina, llevó una cabala al estadio que actúa contra las malas vibraciones, una cinta con mostacillas y un ojo turco que cuelga de su celular. El ojo turco es un amuleto muy popular en Turquía y Grecia. Como sea, puede que el domingo la suerte y el talento permitan a Argentina levantar su cuarta Copa del Mundo, si es que España se lo permite.


