Carolina Mandiola explica que hace un mes fue diagnosticado
El actor, quien hace dos años vive en Puerto Varas, sufre una polineuropatía desmielinizante inflamatoria periférica. Lomás difícil del proceso ha sido el manejo del dolor, explica ella.
El panorama sonaba muy complejo para Willy Semler. Luego de que la periodista Cecilia Gutiérrez informó en su podcast, Bombastic, que el actor estaba enfrentando una enfermedad autoinmune, que había estado internado y que no sentía desde las rodillas a los pies, por lo que debía desplazarse en silla de ruedas, la información comenzó a replicarse y aumentarse en diversos sitios web, generando alarma en quienes leían la noticia. La realidad, afortunadamente, no es tan oscura.
En los 90, Willy Semler estuvo en casi todas las teleseries más recordadas, desde «Ámame» (1993) a «Marparaíso» (1998). En los años siguientes se diversificó hacia otro tipo de producciones y hace tres años fue víctima de una falsa denuncia de abuso sexual. Tras eso, junto a su pareja, Carolina Mandiola, se fue a vivir a Puerto Varas. «Desde que nos vinimos al sur hemos tenido un cambio en la calidad de vida y en la lista de prioridades para nosotros. Después de lo que le pasó al Willy, con esta falsa denuncia y funa, nosotros empezamos a vivir la vida de otra manera», detalla ella.
¿Qué tiene Willy?
«Willy fue diagnosticado hace un mes con una polineuropatía desmielinizante periférica. Es una extraña enfermedad autoinmune que le ataca desde las rodillas hasta los pies y desde los codos hasta las manos. Hace un mes que no puede caminar pero Willy no está con ningún daño neurológico ni cognitivo. Sigue haciendo clases normales. Es el director artístico de una fundación que se llama El Faro, arte y oficios (@elfaro_arteyoficios en Instagram), que la formamos cuando nos vinimos al sur y que capacita a gente que necesita una segunda oportunidad en la vida».
¿Está hospitalizado?
«Está hospitalizado en Puerto Montt en este minuto, pero hoy (miércoles) ya está de alta. Él se tiene que hospitalizar cada mes, por cinco días, para que le pasen el medicamento, porque no se puede administrar en la casa. Estamos esperando que nos den la respuesta de un centro de rehabilitación intensivo que hay en Frutillar, para poder trasladarlo. Queremos que vuelva a caminar lo antes posible».
¿Podrá retomar la capacidad motora?
«Sí, por supuesto. La enfermedad de Willy es crónica, él la va a padecer siempre, pero tiene que hacer cambios en su estilo de vida y una rehabilitación intensa. No es que vaya a caminar en una semana más, pero sí va a volver a caminar, a pararse y a retomar tu vida. Pero va a tener que estar en constante tratamiento. En el centro lo dejarán internado porque le hacen kinesiología, fisioterapia, piscina, ejercicios. Es intensivo porque le sacan el jugo para poder ponerlo de pie lo más rápido».
¿Qué cambios tiene que hacer en su estilo de vida?
«Necesita comer mucho más. Willy se alimentaba como pollo. Comía mucha verdura, pero muy poca proteína y ahora tiene que comer mucha proteína y tiene que hacer mucho ejercicio. En un tiempo más, vamos a ver un Willy muy rejuvenecido. Además lleva muchos años sin consumir ninguna sustancia ni alcohol. Eso también lo favoreció».
Aparte del problema motor, ¿Willy siente dolor?
«Es una enfermedad muy dolorosa, lo más difícil del proceso ha sido el manejo del dolor porque se producen calambres muy fuertes y una sensación de quemadura en las extremidades. El dolor es lo más complicado de toda esta situación».
¿Esto le vino de la nada?
«Exacto, le hicieron un punción lumbar, resonancias y escáner, por si había algún bicho o tumor y Willy tiene todos sus órganos más sanos que un cabro de 15, incluso los riñones, a pesar de todo lo que tomó en su vida».
¿Cómo está de ánimo?
«Está bien, evidentemente se preocupa y ahora salieron cosas que no son. El tema del abandono de sus colegas actores es una mentira. Hay muchos que no tienen por qué saber que está enfermo y los que saben son los que siempre están hablando con él: Felipe Brown, Gonzalo Robles, Marcela del Valle, Claudia Echenique. No es correcto decir que Willy se siente abandonado. Willy tiene una red de apoyo muy importante que es su familia, sus hermanos y sus hijos que están súper pendientes de él. Y me tiene a mí que estoy estoy 24-7».
¿Tampoco tienen problemas de plata?
«Si tuviéramos que pagar el medicamento tendríamos que haber vendido los riñones, porque cuesta como 22 millones de pesos mensuales, pero eso lo cubre la salud pública. A Willy en el hospital lo está atendiendo un equipo multidisciplinario maravilloso. El resto de los gastos, bueno, lo hemos tenido que cubrir nosotros: rehabilitación, traslados, pero estamos bien».
Pablo Salinas, jefe de neurología del hospital clínico San Borja Arriarán y de la Clínica Universidad de Chile Quilín, explica que la enfermedad que afecta a Semler «va dañando los nervios de las extremidades. Las personas van teniendo dolor y pérdida de sensibilidad, con hormigueo, que comienza, progresivamente, desde la punta del pie (o las manos) y empieza a subir a medida que la enfermedad avanza. Si sigue también puede comprometer las fibras motoras, no solamente las sensitivas de los nervios, entonces los pacientes pueden perder fuerza y reflejos». Agrega que todo se puede recuperar: «Mientras trates la causa de la polineuropatía y la detengas o la sanes, las fibras nerviosas tienden a regenerase y para eso la rehabilitación es crucial».


