La hija mayor de Rafael Araneda y Marcela Vacarezza volvió a Chile a vivir sola
Rescató algunos objetos de su madre y trabajó con la misma decoradora que Marcela. Ella trabajó con materiales que dieron calidez al espacio.
Florencia Araneda (20) lleva más de una semana instalada en su nuevo departamento en Santiago. Nunca se pudo acostumbrar a la vida en Miami que eligieron sus padres, los conductores de TV Rafael Araneda y Marcela Vacarezza, así que se volvió a Chile a vivir sola. Sin embargo, cuando ambientó su hogar se preocupó de tener elementos que evocaran su vida familiar.«El edificio es nuevo y el departamento tenía solo seis meses de uso. Lo arrendé porque me gustó su tamaño. No es muy grande, tiene un dormitorio. Es perfecto para una persona que vive sola», dice.
En el mismo edificio vive su tía, por lo que tiene una conexión familiar muy cerca, y contrató a la empresa Rustsic Chic para que decoraran su nuevo hogar porque fue la encargada de transformar la terraza de su casa de Santiago hace unos años.
«Desde el minuto uno confié en el trabajo de ellas. Había visto lo que hacían y eso me entregó full confianza. Además, en todo momento me incluyeron en el proceso. Lo que más les pedí es que la decoración del departamento fuera lo más hogareña posible para sentirme como en casa desde el minuto uno», cuenta.
¿Cómo fueron armando el proyecto?
«Cada espacio del departamento lo vimos y consensuamos con Marisol Velásquez (la decoradora). Cada ambiente tiene mis gustos y toquecitos. Reutilizamos algunos elementos decorativos como un cuadro de mi mamá y un espejo que nos quedaron cuando vivíamos con mi familia. El estudio se encargó de encontrarles un espacio en el departamento. Eso fue súper bueno, es rico volver a tener estos muebles que teníamos en la anterior casa, ya que me hacen sentir como en mi hogar y ahorré un poco de plata».
¿Le sorprendió el resultado?
«Tenía una idea general de cómo iba a quedar todo, pero la diseñadora quería que fuese sorpresa. Llegué, abrí la puerta y la verdad es que me encantó. Fue mucho mejor de lo que yo esperaba. Me sentí altiro como en mi casa. Los espacios son súper cómodos, bien aprovechados e iluminados. La parte del comedor unido con el living quedó súper acogedora y cómoda».
¿Cómo ha sido la adaptación?
«Estoy feliz con esta decisión, pero creo que extrañar a mi familia va a ser algo que siempre va a estar presente. Es algo que siempre supe y era algo de los contras de tomar mi decisión. Extraño el ruido, a mis hermanos y a todos. Pero al mismo tiempo estoy feliz. Mi mamá se fue el domingo y mi papá llegó el lunes en la mañana, así que todavía no estoy sola en el departamento. Yo estoy feliz de que puedan acompañarme y recibirlos».
¿Cómo lo hacen si tiene solo un dormitorio?
«Mi papá por ahora duerme conmigo».
La transformación
Marisol Velásquez, fundadora del estudio de diseño y decoración Rustic Chic, comenta que hace unos tres meses recibió el llamado de Marcela Vacarezza para pedirle su ayuda con el departamento de su hija Florencia. No hubo que hacer ninguna reforma mayor porque era un espacio nuevo, así que se abocó a decorar el espacio con el estilo de esta compañía. También se encargaron muebles a medida.
«Flor dejó el proyecto en nuestras manos. Las últimas tres semanas hablamos todos los días por WhatsApp afinando algunos detalles. Como la terraza es larga (6,70 metros de largo y 2,68 de ancho), hicimos un living y un comedor ahí. O sea, pusimos dos ambientes. La idea es que en la noche pueda hacer un carrete y no esté siempre adentro», relata.
En el comedor -que se integra a la cocina- se usó una mesa redonda que libera un poco más de espacio.
«Esta mesa está súper de moda en Estados Unidos, mi hija la hizo. Tiene 1,20 de diámetro. La mesa cuadrada ocupa más espacio. Con estas sillas (modelo Crossback con asiento de ratán) queda perfecto», detalla.
En la cocina se conservaron los muebles, mientras que en el living se puso un solo sofá y en el centro dos mesitas, una más alta que la otra.
«Cuando hay menos gente, uno la puede meter debajo. Y si hay más gente, uno las saca», añade Velásquez.
En el dormitorio se agregó calidez con materiales naturales como el lino, el yute y la rafia.
«Usamos fibras nobles como el lino en el cubrecamas y fibras naturales en las lámparas y alfombras. Lo chic tiene que ver con que sea lindo, único y exclusivo. La idea es que sea distinto».
Los colores son neutros, suaves.
«Gran parte los eligió ella. Le presenté algunas alternativas, pero siempre entre los crudos y los pasteles. Nunca fue alternativa otra tonalidad. Ni a ella le gustan ni a mí. La gracia de estos tonos es que buscan mayor luminosidad y que combinen siempre con todo».


