Una guardia de turno estuvo a escasos metros de ser aplastada por una de las paredes
Según la constructora San Sebastián, la suspensión de la obra por parte del Ministerio de Vivienda dejó estructuras inconclusas expuestas al clima.
La polémica por las cuestionadas casas de la población El Olivar, afectada por el incendio que devastó ese sector de Viña del Mar en el verano de 2024, tuvo otro episodio. Este viernes, en pleno temporal, se desprendieron dos muros prefabricados de las viviendas de reconstrucción que quedaron a medio terminar. Una guardia de turno estuvo a punto de ser aplastada por una de estas estructuras. Spoiler: la trabajadora salió ilesa del incidente.
El conflicto
En marzo, el ministro de Vivienda, Ivan Poduje, suspendió las obras de la constructora San Sebastián en El Olivar, que había concluido 58 casas para las familias afectadas por los incendios. Dos meses después, el Minvu ordenó la demolición de todas esas unidades. Esta decisión se basó en dos informes técnicos de la Ditec (División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional) y el Idiem (Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación de Estructuras y Materiales) de la Universidad de Chile, que revelaron «graves fallas constructivas» en dichas viviendas.
La primera semana de junio, la entidad patrocinante Social Arquitectura y la constructora San Sebastián contraatacaron y presentaron una querella contra el ministro Poduje, por su responsabilidad en la demolición de casas construidas y no entregadas en El Olivar. También acusaron al seremi de Vivienda, Marcelo Ruiz, y al director subrogante del Serviu Valparaíso, Rodrigo Muñoz, de abuso de poder, falsificación de documentos y fraude al fisco.
La gran salvada
Claudia Quidel, una guardia de seguridad de 31 años, trabaja actualmente para una empresa que presta servicios al Serviu. Su trabajo consiste en vigilar las casas que están en proceso de demolición en el sector El Olivar.
Este viernes, cerca de las 10 de la mañana, mientras estaba en su caseta de vigilancia, notó que un muro de una de las casas de dos pisos se movía bastante por el viento.
«A pesar de la lluvia y el viento fuertes, que me hacían dudar en salir, la necesidad de orinar me venció. Tenía que ir a un baño químico que estaba a unos cuatro o cinco metros de distancia, lo que implicaba pasar por esa vivienda», relata.
¿Cómo pasó todo, Claudia?
«Contesté una videollamada de mi mamá, que no sabía que estaba en el trabajo por un turno extra. Me advirtió por la lluvia y el viento, y le mostré cómo se movía el muro. Le dije que esas casas querían darles a las personas. Se unió a la llamada una tía, y les comenté que tenía que ir al baño. Salí de la caseta y justo vi cómo el muro se desmoronaba a cuatro metros. Si no me hubiera demorado, me habría caído encima la pandereta».
¿Qué hizo?
«Me asusté mucho, me quedé encerrada harto rato en la caseta. Hasta se me quitaron las ganas de orinar. Una compañera fue a verme y me dijo: ¿Qué pasó? ¿Chocó un auto?, por el sonido que fue súper fuerte. Ella llamó al supervisor. Al rato justo llegó gente del Serviu que andaban inspeccionando derrumbes de muros en al menos otras dos casas».
¿Pudo acercarse a ver el muro?
«La pandereta estaba anclada con fierros, pero estos eran tan frágiles como astillas. Con la caída, quedó destruida. El material era como una mezcla de concreto y plumavit. Hice una broma a mis compañeros, diciéndoles que si me hubiera caído encima, no me habría dolido tanto porque se veía que era liviana. Pero fuera de broma, esto me pegó heavy».
¿Por qué?
«Yo también fui afectada por el incendio y se me quemó mi hogar. Ver estas casas, que estaban destinadas a gente que pasó por lo mismo que yo, es muy terrible. Es una burla».
El ministro Poduje visitó este viernes el sector del incidente. «Esto fue exactamente lo que nosotros advertimos, la advertencia que hizo la Ditec respecto a estos muros que no están diseñados para casas de 2 pisos. Y ahora se produce un nuevo desprendimiento. Nos decían que era porque no estaban terminados. Mentira, estos muros ya están anclados».
«Afortunadamente, la chica que trabaja de guardia acá no alcanzó a ir al baño, porque sino estaríamos lamentando una fatalidad», enfatizó.
La versión de la constructora
La Constructora San Sebastián emitió un comunicado por el desprendimiento de muros en El Olivar. Explicaron que el sistema frontal que afecta la zona central del país, con rachas de viento superiores a los 70 km/h, provocó el desplazamiento de algunos paneles prefabricados en una vivienda en construcción. También puntualizaron que el Minvu paralizó en abril los trabajos de terminación y afianzamiento de esta obra al 50% de avance. «De haberse permitido la continuidad de los trabajos, los paneles habrían sido debidamente afianzados y las obras concluidas conforme a la planificación técnica de la constructora», argumentaron. Finalmente, aseguraron que «las 56 viviendas concluidas y listas para ser habitadas, ubicadas a escasos metros de las estructuras afectadas, no han registrado daños ni problemas derivados del sistema frontal y se encuentran en perfectas condiciones».