El periodista estuvo non stop en la zona de Freirina y Vallenar
Quedó conmovido con unos picarones que le dio una señora que trataba de salvar su casa. Cuando dicen que en la tele no se llora, para mí es lo contrario, asegura.
Hay una frase que Andrea Aristegui dijo en «Contigo en la mañana» y que grafica la labor que realizó Gino Costa en la cobertura de cinco días del mega temporal de lluvia que afectó al Norte de Chile. «Se requiere apoyo, despliegue. Sabemos que está difícil, pero Gino llegó, entonces si Gino llegó podrá llegar apoyo», dijo la animadora con el periodista instalado en el sector de Agua Salada, en la zona de Freirina.
En la evidencia televisiva, efectivamente, el periodista parecía teletransportarse con un súper poder o con una suerte de don de la ubicuidad para estar en todos lados pese a caminos cortados, socavones, ríos que se desbordaron y, por supuesto, la inclemente lluvia. ¿Cómo lo hizo para poder acercarse a lugares tan abandonados? «Llegamos a todos los sitios gracias a los vecinos. Uno estaba ahí y llegaba alguno contando que había un señor que se le había inundado la casa, otro que tenía una tía complicada de salud y decía: súbete a la camioneta, yo los llevo. Ahí, como ellos conocen la zona, nos íbamos internando por senderos, entre los cerros. A veces abriéndonos paso con pala. Fueron muy generosos en hacernos parte de esa ayuda también, porque al llegar podíamos mostrar lo que necesitaban gracias a que teníamos Starlink».
A Gino le tirita la voz al hablar: «Me emociono porque es una catástrofe incontrolable. Me refiero a que un terremoto es fuerte, es una catástrofe, pero se mueve y pasa. Acá no paraba de llover y veías un río a ambos lados que arrasaba con todo. Cuando dicen en la tele no se llora, para mí es lo contrario: es con llorar, con todo, son emociones humanas que surgen al estar en terreno».
¿Qué más vivió allá, Gino?
«Estaba en Agua Salada y venía un río con una fuerza impresionante; toda la gente corría con sacos de arena para controlar el caudal y llega una señora con picarones (preparación típica chilena para el frío). Nos dice: Los he visto mojándose todo el día. Entonces es lindo ese vínculo, no sólo se trata de la retroexcavadora, a veces es sólo un abrazo y escucharlos. También en un trayecto nos encontramos otro gran socavón al que se había un camión con su conductor y el hijo de copiloto, los vecinos alcanzaron a sacarlos, si no se los llevaba el río. Habían hartos perritos también que pudimos ayudar, porque siempre ando con comida en la mochila».
Y grabando todo el día, porque estuvo en todos los programas de CHV.
«Sí. Salíamos (con el camarógrafo, productor y conductor) a las seis de la mañana y llegábamos pasadas las 22 horas de vuelta. Para secar algunas cosas a veces parábamos en juntas de vecinos y poníamos algo de ropa en las sillitas. Igual no era muy prioritario. Uno se olvida de que está empapado con el cariño y al ver la fuerza increíble que tiene la gente».


