El piloto Martín Scuncio y la navegante Javiera Román se bajaron justo a tiempo del vehículo en llamas en el rally
El auto tuvo un desperfecto mecánico. Fue un descuido de los mecánicos que dejaron algo suelto, una manguera o un hidráulico. No se sabe bien, porque el auto se quemó completo, explicó organizador de la carrera.
En la penúltima etapa de la cuarta fecha del RallyMobil de Quillón, el auto Skoda Fabia Rally 2, conducido por el argentino Martín Scuncio y la navegante chilena Javiera Román, estalló en llamas y provocó una escena escalofriante al borde del camino.
Sus ocupantes lograron escapar sanos y salvos y alcanzaron a activar los mecanismos de seguridad del vehículo, entre ellos un botón para alertar a las autoridades de la prueba y un mecanismo de extinción del fuego, que en este caso se hizo insuficiente.
«Y es que a veces no hay cómo explicar. Un problema mecánico hizo que el auto mientras corríamos se pusiera rápidamente en llamas, fue impresionante y horrible. Solo decir gracias», escribió Román en su cuenta de Instagram. Su compañero hizo lo mismo, porque la familia Scuncio se referirá al asunto recién este martes luego de decidir qué rumbo seguir, según informó Alberto Scuncio, padre del piloto.
«Como la vida puede irse en un abrir y cerrar de ojos. Hoy estamos bien gracias, la verdad, a no sé qué, pero estamos vivos y enteros. La tristeza que me inunda hoy es incomparable. Todo el esfuerzo de una vida se te va en un abrir y cerrar de ojos y sin poder hacer nada», manifestó Martín.
«De acuerdo con fuentes cercanas al suceso, en el auto de Scuncio se habría salido una manguera de la gasolina, que es mucho más potente que la que usamos nosotros en los autos, El piloto y la navegante al darse cuenta de que salía humo del tablero, se detienen y el incendio comenzó casi de inmediato, pero alcanzaron a apretar los botones de SOS. El fuego no duró más de dos minutos», contó Juan Esteban Lastra, periodista especializado en Rally y ex jefe de prensa del RallyMobil, quien estaba en el lugar en el momento de los hechos.
«Fue una falla mecánica. No es que el auto se haya accidentado y producto de eso se haya incendiado, sino que el auto tuvo un desperfecto mecánico. Fue un descuido de los mecánicos que dejaron algo suelto, una manguera o un hidráulico. No se sabe bien, porque el auto se quemó completo, pero ese es el motivo por el cual el auto se incendió», aseguró Felipe Horta, productor general del campeonato.
¿Se soltó una manguera del motor?
«Claro, pudo haber sido una manguera del motor. El auto se prende en movimiento y a gran velocidad (en torno de 120 k/h). Y cuando el piloto y la navegante se dan cuenta de que hay humo en el habitáculo se detienen y el auto se consume de inmediato. Salieron y activaron el extintor que tiene el auto».
¿Cómo funciona ese extintor?
«Es un dispositivo que ellos aprietan y se distribuye el elemento extintor en diversas formas del auto de manera automática. Los autos tienen una serie de cañerías para distribuir el matafuego».
Alejandro Schmauk, ingeniero civil y ex corredor de rally, advierte que el dispositivo automático de extinción opera para fuegos normales, en dirección al motor y al habitáculo, pero si las llamas son provocadas por la rotura de una manguera de combustible lo mejor es bajarse.
«Cuando se rompe una tubería de alta presión tira bencina como un surtidor. Los sistemas de inyección de estos motores funcionan con alta presión. No es una bombita que saca bencinita del estanque y tira un chorrito. Estas si se rompen con la alta presión tiran una nube de bencina. Y si la bencina cae en el turbo, que normalmente viene al rojo, la inflamación es instantánea. Puede ser combustible o lubricante. A veces se prende fuego porque también le cae aceite al turbo, que es una pieza de fierro en el motor que con los gases de escape mueve los gases de ignición, lo que provoca más potencia», agregó.


