La bailarina no creció con María Fernanda Simões y desde 2016 estrecharon su lazo
Para la Fran no era opción no venir a mi boda. De hecho, perdió shows y trabajos por estar aquí con nosotros, relata la abogada.
Francini Amaral y su hermana María Fernanda Simões formaron un vínculo siendo adultas. Corría el año 2016 y sólo se habían reunido en dos ocasiones para conversar. Desde ahí se fueron acercando cada vez más, tanto que este fin de semana la integrante de Axé Bahía viajó hasta Florianópolis para ser parte del matrimonio de Simões.
Aunque Francini creció con sus padres adoptivos, nunca perdió el contacto con su familia biológica. Precisamente María Fernanda es la hija menor del padre biológico de Amaral. Por el lado de su madre también tiene una hermana llamada Michelle. Previo a su encuentro del 2016, la bailarina sólo había visto a María Fernanda cuando era una niña.
Francini arribó a Florianópolis el jueves y el evento comenzó el viernes con una pre-wedding. La instancia incluyó un cóctel con música en vivo, disfrutaron de una puesta de sol desde un monumento histórico de dicha ciudad y terminó cerca de las 22 horas para que los invitados amanecieran repuestos para la boda. «Fueron dos días de celebración. Ha sido el matrimonio más lindo que he ido en mi vida. Mi hermana se veía hermosa, era una muñeca. Sí estaba muy nerviosa», cuenta la brasileña.
Para este viaje, Francini Amaral llevó tres vestidos. El de color negro (ver foto secundaria) lo utilizó en la fiesta del viernes y para la boda tuvo dos opciones: uno de color rosado y otro verde, diseño que finalmente eligió con ayuda de su hermana. Por el lado de la novia, logró tener un vestido de un diseñador brasileño que inicialmente no tenía cupos hasta el 2025, pero con ella hizo una excepción.
«Con María Fernanda no crecimos juntas. Hemos construido una relación desde que ambas éramos adultas y ha sido muy hermoso porque yo crecí sin hermanos. La verdad es que me emocioné bastante en el matrimonio por verla feliz y ella se casó con un chico maravilloso. Ellos llevaban pololeando algunos años y estoy muy feliz», resume la creadora de contenido sobre su familiar. Para el domingo los novios organizaron un asado, pero Francini se quedó descansando. «No estoy acostumbrada a tanta fiesta, mi cuerpo no aguanta, jajajá», reconoce.
Este lunes, ya de regreso en su hogar, María Fernanda, que es abogada y además tiene una empresa de trajes de baño, destaca que con su hermana «siempre tuvimos una conexión inexplicable. Para la Fran no era opción no venir a mi boda. De hecho, se perdió shows y trabajos por estar aquí con nosotros. Fue muy especial que asistiera».
«Para mí fue fundamental tenerla conmigo durante las etapas de la boda. Es mi única hermana», sigue María Fernanda. «Hemos construido una relación muy hermosa. Aunque estemos a miles de kilómetros de distancia, mantenemos contacto directo y cada vez que ella viene a Brasil o yo voy a Chile encontramos la manera de vernos», agrega.
Cumpleaños en Brasil
Este lunes Francini Amaral ya se instaló en Curitiba, donde vive toda su familia. Allá la esperan días muy emocionales junto a su clan. «El jueves 8, el mismo día que viajé hacia Florianópolis, falleció mi abuela (por el lado de su madre adoptiva). Estaré para la misa del séptimo día y además el viernes cumplo 41. Hace muchísimos años que no pasaba mi cumpleaños en Brasil, desde que fallecieron mis papás (adoptivos). Ahora sí me reuniré con mis primos y tíos», afirma.
La bailarina admite que apenas le avisaron que su abuela estaba internada, uno de sus grandes temores era que su partida coincidiera con el matrimonio. «Como familia ya estábamos preparándonos para lo peor y falleció el jueves a la hora de almuerzo. Intenté cambiar mis boletos de avión pero fue imposible. El fin de semana le dediqué toda mi energía a mi hermana y ahora en Curitiba le voy a dedicar toda mi energía a mi familia», asegura Francini Amaral.


