Especialista advierte que el nivel de madurez no se refleja necesariamente en los años
La relación sentimental entre el empresario argentino avecindado en Chile Alberto Púrpura, de 68 años, y la modelo colombiana Kelly Montaño, de 27, reverdece el clásico tema de la diferencia de edad en las relaciones sentimentales, acentuado en este caso por las más de cuatro décadas que los separan y los seis años que han permanecido juntos viviendo en el litoral central.
José José, «40 y 20»
La convivencia y el cuidado mutuo están entre las variables que las parejas de este tipo aplican en su vida cotidiana para darle continuidad al compromiso, que perfectamente se puede musicalizar con el clásico de José José, «40 y 20».
Un estudio de Andrew Francis y Hugo Mialon, de la Universidad de Emory, en Atlanta, aplicó un cuestionario a tres mil parejas par dilucidar de que manera influyen en las relaciones estables factores como la raza, la educación y la diferencia de edad (https://goo.su/EaUy).
Estudio
Al cruzar la multiplicidad de datos recogidos, una de las conclusiones es que a más años mayores son las probabilidades de separación o ruptura. Por ejemplo, el porcentaje es mínimo (3%) cuando la pareja tiene un año de diferencia. Sube a 39% cuando la distancia es de una década; mientras que la probabilidad sube a 95% cuando la brecha supera los veinte años.
La investigación recopiló información sobre el estado civil, la duración del matrimonio, los hijos, los sentimientos y actitudes en el momento de la propuesta de matrimonio, la luna de miel, los gastos del anillo de compromiso, la asistencia a la boda, los gastos totales de la boda, la edad, la edad al casarse, el género, la raza/etnia, la educación, el empleo, los ingresos del hogar, la región de residencia, la asistencia religiosa y las diferencias de edad, raza y educación entre el encuestado y la pareja.
Diferencias
«Las mayores diferencias de edad y educación entre marido y mujer y el hecho de que la apariencia de la pareja era importante en la decisión de casarse se asocian significativamente con un mayor riesgo de divorcio», concluye el estudio.
Riesgos
Para Marcela Flores -sicóloga, terapeuta familiar y de parejas, y docente de la Universidad del Desarrollo-, «lo obvio sería pensar que alguno estaría buscando una figura parental y cubrir necesidades no satisfechas tempranamente por los padres. Sin embargo, el nivel de madurez no se refleja necesariamente en la edad.
Agrega que «es más frecuente que el hombre sea mayor, no obstante, la apertura social actual no discrimina tanto como antaño».
Flores enuncia, eso sí, algunos riesgos posibles. «Hay una asimetría de poder donde el más grande podría ostentar un mayor poder en función de su mayor experiencia, estatus o su eventual mayor poder económico», asevera.
Cuidado
El panorama cambia, añade la especialista, «cuando la relación queda basada en el cuidado de uno a cargo del otro. Suele afectarse la sexualidad al reproducirse una relación más similar a padre/hija o madre/hijo. Esto del cuidado, como motor principal de la relación, puede darse independientemente de la diferencia de edad».
Forever young
Otro elemento relevante, refiere Marcela Flores, es el deseo de la persona mayor de «mantenerse joven y negar el inevitable paso del tiempo. Y de sostenerse la relación en el largo plazo existe el desafío de acomodarse al cambio propio de que uno entre en etapa de vejez cuando el otro/otra esté aún en un periodo de mayor vigencia. Invirtiéndose los roles de cuidado avanzada la edad».
Según datos entregados por Facebook (ver https://goo.su/CsBs), a nivel global los hombres emparejados son 2,4 años mayores que las mujeres. En el 67% de las relaciones, el hombre es mayor que la mujer, frente al 20% en el que la mujer es mayor.


