Hace 30 años que Raquel Argandoña no visitaba Turquía, viaje en el que también pasó por Egipto y allí descubrió que estaba embarazada de Kel. Por eso su regreso era tan especial y su programa «Tal cual», de TV+, quiso registrar su periplo.
Lleva 18 días grabando, levantándose a las 05:45 de la mañana para maquillarse y peinarse ella misma, además de estudiar el libreto. «Nunca había trabajado tanto», asegura. «Ha sido muy entretenido este viaje con Masai, aunque cansador. Para un turista es distinto, es pasarlo bien nomás», plantea.
¿Cuál ha sido su rutina en Turquía?
«Me ducho, me maquillo, me peino, bajo a tomar desayuno a las 07:45 y a las 08:30 vamos saliendo a grabar. Nos tocaron las cuatro estaciones, hasta nieve y yo no traje ropa adecuada, traje para primavera y no para invierno. Me resfrié, estuve afónica y me dio fiebre. Un día tuve que comunicarme sólo con papelitos y en algunas notas es evidente que estoy disfónica».
¿Por qué le dio tan fuerte?
«En Éfeso había una tormenta tan grande que nos mojamos prácticamente hasta los calzones. Teníamos que grabar nomás porque después seguíamos rumbo a Capadocia. Después nos subimos al bus con calefacción y nos enfermamos. Salíamos con un sol impresionante y durante el día teníamos las cuatro estaciones. No me quejé ni pedí el día libre, seguí el itinerario».
¿Qué lugares conoció?
«Conocí unos pueblos espectaculares, como Seferihisar, que es -guardando las proporciones- como Pomaire y fui a la casa de la Virgen María en una colina en Éfeso. Ahí vivió después de que murió Jesús. No se puede filmar adentro, sólo por fuera. Te baja un recogimiento heavy, muchos turistas salían con lágrimas en los ojos. Yo no lloré, porque estoy acostumbrada a ir una vez al año a la gruta de Lourdes en Francia. Ahí, la primera vez que fui me bajó eso de llorar. Sí, fue emocionante ir a la casa de la Virgen María, es una casa muy chica y humilde. En Capadocia lamentablemente no nos pudimos subir a los globos aerostáticos por razones climáticas, aunque nos levantamos tres veces a las cuatro de la mañana para ver si el viento era el adecuado. Hablé con los turcos y me dijeron que los mejores meses para eso son de julio a septiembre».
¿También anduvo en transporte público?
«Sí, anduve en tranvía, pero yo suelo andar en metro en Santiago a la hora peak, tipo seis de la tarde para evitarme el taco. La gente piensa que ando grabando una nota y me pregunta cuándo sale. Les digo mañana , jajajá».


