Juan Pablo Alfonso tiene una tienda en Providencia
Pedro Ruminot y Stefan Kramer son sus clientes y es una de las cabezas de la primera ToyCon, que se realizará en la Estación Mapocho.
Su tienda, en la galería Dos Caracoles, está llena de juguetes, pero los clientes que entran suelen rondar las cuatro décadas. La razón para esta clientela adulta, que incluye a dos comediantes muy conocidos, es que el local está enfocado en figuras de colección, de los años 80 y 90. Además, quien atiende también tiene relación con la televisión: se trata del ex participante de «Pelotón» y «Calle 7» Juan Pablo Alfonso.
Alfonso, quien se separó hace un año de Catalina Patri -ex «Pelotón»- con quien tuvo dos hijos, en el 2020 fue a Estados Unidos y compró una veintena de juguetes de colección para él, pero cuando llegó a Chile decidió no quedarse con ellos. «Yo soy bien ñoño entonces compré figuras y me las traje con sus cajas en las maletas, pero no tenía espacio así que los puse a la venta en Mercado Libre y los vendí súper rápido, como en dos meses. Ahí caché que era negocio», detalla y agrega que por estos días está participando en la organización de «la primera ToyCon, que se realizará el 31 octubre y 1 de noviembre en la Estación Mapocho. Yo estoy viendo todo lo que es contenido y ya hay marcas importantes confirmadas, como Lego y Hot Wheels (preventa a 10.000 en Ticketplus)», recalca.
Tras esa primera incursión en la venta de juguetes se dio cuenta que un amigo hacía lo mismo, así que se juntaron. «Pusimos una tienda en el persa Biobío y nos fue espectacular. En el 2024 abrimos una segunda tienda en los Dos Caracoles y después nos quedamos sólo con ésta de acá, se llama CustomZero101 (@customzero101)», explica.
¿Qué tipo de figuras vende?
«Hot Toys (marca de figuras de alta gama), Transformers G1, que son de la versión número 1, de época. Las pedimos por una plataforma parecida a Amazon, pero de figuras, y llegan a Chile. Traemos cosas únicas de Japón, de segunda mano. Es como una boutique del juguete porque no los encuentras en otros lados. Todos los meses traemos cosas nuevas. Estamos siempre buscando, uno ya conoce al público y sabe las figuras que se venden».
Oiga, ¿los japoneses no juegan con las cosas?
«Tienen mucho cuidado con los juguetes, los abren y después los guardan en la misma caja y no los sacan más, por eso están prácticamente nuevos porque tienen mucho cuidado. Yo diría que no juegan. Los arman y los guardan con todo, son súper cuidadosos, la cultura japonesa es así».
¿Qué es lo que más vende?
«Robotech y de los 80, en general, se venden muy fuerte El Vengador, El Gladiador. El público es de 35 años para arriba y los precios van desde las 10 lucas a los dos millones de pesos, que cuesta un Batimovil de Hot Toys. Es escala 1:6, debe tener casi un metro de largo y como 60 centímetros de ancho. Es una caja gigante. Ya hemos vendido figuras de 1,5 o 1,8 millones de pesos».
A propósito de eso, me dijeron que tiene clientes famosos.
«Sí, Pedro Ruminot es full Robotech, ha comprado figuras que nunca más las vi, que las traje de Japón y nunca más las conseguí. Cuando me llegaban, yo lo llamaba para preguntarle si las quería y venía. Los hijos mayores también compran, son fans de Star Wars. Él le dijo a Stefan Kramer y Kramer fue al persa y también le he ido a dejar figuras a su casa. A Stefan le gusta la ciencia ficción, como cosas de Terminator».


