Tras su participación en Fiebre de baile se tomó vacaciones
Conoció al trapecista Anru Caballero en un festival de circo y afianzaron su vínculo hablando por teléfono. Viven una relación a distancia.
Desde España, con mucho calor, Antonella Henríquez disfruta de unas vacaciones tras su participación en «Fiebre de baile», programa al que se integró en marzo, desde el inicio, y que la tuvo en la final. Claro que allá no está sola: fue a ver a su pololo, el trapecista español Anru Caballero. «La verdad es que este viaje estaba pensado para después de la final. El programa fue una experiencia hermosa, muy intensa y que voy a recordar siempre con muchísimo cariño. Me llevo grandes aprendizajes, momentos increíbles y, sobre todo, mucho cariño de la gente. Después de tantos meses de trabajo, necesitaba desconectar, descansar y disfrutar un poco, y qué mejor que hacerlo reencontrándome con mi pololo», cuenta la joven.
La hija del actor Christian Henríquez y el profesional español se conocieron hace más de un año. «Lo conocí en un festival de circo y después de eso empezamos a hablar. Ese festival duró una semana, pero yo solo fui a ver la final y fue todo muy rápido, pero lindo». Tras ese encuentro, continuaron hablando por teléfono y «hace pocos meses nos vimos porque decidimos empezar una relación real y ponerle empeño».
«Estoy muy contenta, hace mucho no conectaba así con alguien, con él fue todo diferente», señala la artista circense. De la modalidad de su relación asegura que «no siempre es fácil, porque cada uno tiene sus proyectos y responsabilidades. Por eso reencontrarnos fue muy especial. Teníamos muchas ganas de vernos y de poder disfrutar de tiempo juntos».
¿Cómo fue para usted verlo actuar en su circo?
«Verlo actuar en directo me hizo admirar todavía más su trabajo, su disciplina y la pasión que pone en lo que hace. Creo que puedo aprender mucho de él, tanto profesionalmente como personalmente».
¿Con qué sensación quedó tras su participación en el programa? En redes sociales la gente se quejó por su lugar en la final.
«Me quedo con una sensación de muchísimo agradecimiento. Cuando supe que no pasaba (al top 4 de los participantes), pude sentir todo el cariño y apoyo del público, y eso fue muy emocionante para mí. Obviamente, me hubiese encantado tener un resultado diferente, pero también sé cuánto han trabajado mis compañeros y me alegra poder celebrar sus logros. Al final, me voy muy contenta, con el corazón lleno y agradecida por haber vivido una experiencia tan bonita».
Una vez que regrese a Chile, la idea de Antonella y su pareja es «seguir juntos y continuar construyendo nuestra relación. Los dos tenemos nuestros proyectos, así que iremos buscando la manera de compaginar nuestras vidas y llevar la distancia lo mejor posible. Lo importante es que estamos bien y tenemos ganas de seguir compartiendo».


