Matías Hube encabeza delegación de la UC en el epicentro de los terremotos de Venezuela
Asegura que una de las causas de tanta destrucción fue el uso de ladrillos en los muros divisorios.
«He estado en otros lugares, en otros terremotos, y nunca he visto tanta destrucción como en este lugar», cuenta desde Venezuela el ingeniero Matías Hube, director del Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la Universidad Católica.
Conoció de cerca las consecuencias de grandes sismos en Japón, Taiwán, Turquía y Chile, y asegura que lo que ocurrió en La Guaira el 24 de junio último no tiene comparación. «Ver cuadras completas donde están todos los edificios en el suelo y uno sólo que sobrevivió, es muy impactante», describe.
Hube encabeza una delegación de 14 académicos de la Universidad Católica, entre ellos ingenieros, constructores, arquitectos y hasta un médico, que está recorriendo esta ciudad costera a 30 kilómetros de Caracas, para informarle a la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructuras de Venezuela los edificios que se pueden reparar y los que no. «Hay mucha maquinaria moviendo escombros y andamos con mascarillas, por la cantidad de polvo que provoca eso. Lo que viene ahora también es la demolición de edificios que están a punto de colapsar. Hay edificios que están inclinados, que se van a caer hacia unas casas que están al lado, y los dueños de esas casas están preocupados», cuenta.
El día de los chilenos comienza en Caracas, donde están alojados. Buses los pasan a buscar bien temprano, para llevarlos a La Guaira. Luego se juntan con la delegación de especialistas estadounidenses y con académicos y estudiantes de la Universidad Central de Venezuela. A continuación se forman grupos de trabajo de cuatro personas: un chileno, un estadounidense y dos venezolanos. Un grupo revisa cinco o seis edificios diarios.
«Vamos con unas chaquetas reflectantes, cascos, bluyines, zapatos de seguridad, mascarillas, lentes de sol. En los buses nos reparten agua. Tienen bidones grandes y vamos recargando botellas. También nos dan almuerzo».
Verticalidad
La inspección de un edificio primero es visual. «Tienes que recorrerlo en redondo, por todas partes. Después vamos a los sótanos, a los subterráneos. Revisamos las columnas, las vigas, para ver si tienen daños. También revisamos la verticalidad de los elementos. Hay veces que se nota a simple vista que un edificio está inclinado y otras que no», detalla. Entonces es mejor que lo determine un instrumento.
Uno de los principales problemas en los edificios que se derrumbaron fue el mal uso de un elemento de construcción muy conocido. «Los tabiques interiores, en vez de hacerlos con madera, con yeso y volcanita, como los hacemos en Chile, ellos los hacen de ladrillo», cuenta. Cuando el ladrillo se rompe por el peso, todo el edificio cambia de comportamiento. «El edificio se puede mantener en pie, pero los muros divisores de ladrillos mataron personas», asegura.
En los recorridos, a veces se les acercan personas que vivían en ese mismo lugar. «Hay mucha gente con miedo, muy preocupada de sus edificaciones, y muy agradecida también de las delegaciones internacionales. Están contentos porque vienen personas a darle apoyo a su país y a recomendar qué hacer. Ellos tienen mucha preocupación con respecto a si pueden o no recuperar sus viviendas», cuenta.
Cuando se dan cuenta de que son chilenos, lo que sigue es obvio. «Nos dicen que ojalá les podamos enseñar a construir edificios».
Experiencia
El Ministerio de Relaciones Exteriores y la Universidad Católica gestionaron esta misión. «Chile ha acumulado una experiencia muy importante en materia sísmica y hoy tenemos la posibilidad de poner ese conocimiento a disposición de un país que enfrenta una situación muy compleja», dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna.


