Según datos de Subsecretaría de Prevención del Delito
Hay algo que ninguna tecnología ni despliegue puede remplazar: la información que tienen los propios vecinos, dice el subsecretario Guerrero.
El pasado 23 de julio, Gendarmería detuvo a dos individuos que intentaban ingresar diversos tipos de drogas en la ex Penitenciaría, entre ellas heroína. Sin embargo, un día antes había sido alertados por el programa Denuncia Seguro, de la Subsecretaría de Prevención del Delito, que había recibido la información por medio de una llamada anónima al número *4242. Según las últimas cifras de la entidad, se han realizado 430 procedimientos debido a denuncias ciudadanas, lo que implicó detener a la fecha 443 personas.
Desde la Subsecretaría de Prevención del Delito explican que las llamadas al mencionado número han servido para ampliar operaciones contra microtráfico, por uso de armas, entre otras acciones. Según la entidad, más de un tercio del total de operativos nace a partir de informaciones anónimas.
A modo de ejemplo, detallan que en lo que va de 2026 el sistema ha permitido incautar 19.085 gramos de cocaína base, 16.728 de clorhidrato de cocaína y 78.970 de cannabis sativa.
‘Denuncia Seguro demuestra que cuando contamos con información tenemos resultados concretos. Este programa es una herramienta clave para apoyar el trabajo del Ministerio Público y las policías frente al microtráfico, las armas, la trata de personas y otros delitos', planteó el subsecretario de Prevención del Delito, Gonzalo Guerrero.
Agregó que ‘hay algo que ninguna tecnología ni despliegue puede remplazar: la información que tienen los propios vecinos. En el *4242 usted puede denunciar de manera completamente anónima'.
Desde Prevención del Delito plantean que en Tarapacá, el sistema alertó sobre la existencia de una organización que captaba menores de edad en Bolivia, para ingresarlas al país y trasladarlas a Iquique y Alto Hospicio, para explotarlas sexualmente. En total, fueron rescatadas 12 jóvenes, explican, y fueron detenidos siete bolivianos, dos peruanos y un chileno.
Desde la entidad explican que las llamadas anónimas no son grabadas y que no queda registro del número y que tampoco se solicitan datos personales.
Otra llamada anónima derivó en una investigación liderada por la Fiscalía Metropolitana Oriente que desbarató una red de tráfico de migrantes para la explotación sexual, explican, que mantenía como fachada una sociedad de asesoría financiera para blanquear sus ganancias que, según el órgano persecutor, alcanzaron los 3.600 millones de pesos.


