Alcaldesa de La Pintana, Claudia Pizarro, lleva nueve años con escolta policial
El jefe comunal de Peñalolén, Miguel Concha, ha sido amenazado tres veces: Una, por la demolición de un canódromo; la segunda, por la demolición de una narco casa, y la tercera por borrar murales de una barra brava, cuenta.
En una vivienda que no es su domicilio permanece el alcalde de San Bernardo, Christopher White, luego de que se reforzara su seguridad debido al plan del Indio Juan para atentar contra su vida, que se reveló en una interceptación telefónica. En ese lugar recibió la visita de jefes comunales, mientras se prepara para retomar sus actividades este jueves.
«En la mañana lo fuimos a ver, recibió bastante apoyo transversal, y eso es bueno porque expresa toda la fuerza para que siga trabajando. Él ha sido una autoridad valiente no solo ahora, sino desde que asumió el cargo como alcalde», dice Claudia Pizarro (DC), alcaldesa de La Pintana.
Destaca que «de la escucha telefónica no se supo este día domingo, el Ministerio Público no se enteró el fin de semana. Se enteraron hace meses y el alcalde White no sabía. Eso a mí también me parece gravísimo».
Agrega que «él ha tenido que enfrentar situaciones muy delicadas, donde hay mucha delincuencia y violencia. Estamos hablando ya de cerca de 20 alcaldes que han tenido protección policial».
Usted lleva nueve años con protección policial. ¿Teme que se normalice?
«No me parece normal, para nada, es preocupante, no es grato andar con protección policial. Aprecio la vida y es complicado andar con protección policial. Yo valoro que me están cuidando, porque aquí ha muerto gente que no tiene derecho a la protección policial, que recibió una bala loca».
Usted también lo vivió.
«A mi oficina entró una bala calibre 50, ignoro si era para mí o para otra persona, pero entró una bala. Y en otra comuna me persiguieron con un sable. He discutido con hombres que en su cinturón tienen un arma. Me han hecho bloqueos en la calle, me han intentado pegar, pero seguimos haciendo nuestra pega y todos los alcaldes siguen haciendo lo mejor posible».
¿Están muy expuestos?
«Los alcaldes somos como los maestros chasquilla, estamos en todas. Somos la primera línea del Estado y luchamos todos los días para que nuestros vecinos puedan vivir en paz y que esto no vuelva a suceder».
Pizarro espera «que no estemos lamentando lo que pasa en México. Desde el 2000 a la fecha han matado a 150 alcaldes. En Argentina han matado a dos alcaldes. Y así en América del Sur tenemos otros ejemplos más que son lamentables».
Recalca que «es preocupante también que en estos disparos muera mucha gente inocente. Tampoco tenemos que naturalizar que entre bandas en los territorios se maten entre ellos antes que lleguen a la cárcel».
A la alcaldesa de La Pintana le urge que se tomen medidas inmediatas: «No se pueden demorar todo lo que tardan. Este individuo que planeó la muerte de nuestro colega salió en febrero de la cárcel vestido de gendarme y ahora en septiembre recién lo agarraron. Siento que de verdad estamos todos en constante peligro».
Peñalolén
Miguel Concha, alcalde de Peñalolén (FA), otro de los alcaldes con protección policial, piensa que «lo del alcalde White sobrepasó la línea roja y obliga a una intervención mucho más fuerte de parte del gobierno, no en la protección de los alcaldes, sino que en desbaratar estas bandas».
¿A usted por qué lo amenazaron?
«He sido amenazado tres veces. Una, por la demolición de un canódromo; la segunda, por la demolición de una narco casa, y la tercera, por borrar murales de una barra brava en la avenida Grecia. En las tres ocasiones fueron muy violentos, a través de mensajes directos a mi Instagram, incluso con llamadas anónimas que no contesté».
¿Por qué los alcaldes y no otras autoridades?
«Lamentablemente hemos tenido que asumir roles de seguridad, de control y de fiscalización que no nos corresponden. No tenemos las herramientas para defendernos como sí tienen la policía o el Estado central. Todavía nos falta mucha más presencia del gobierno central, mucha más presencia con aumento de dotación e incluso con acciones mucho más audaces en materia de infraestructura crítica».


