Ace High es perfecta para aprender verbos en futuro, ejemplifica Francisca Varela
La mayoría de sus alumnos son aficionados entre 35 y 45 años que necesitan mejorar el idioma para fines laborales.
Uno de los recuerdos que marcaron a Francisca Varela es que de niña no le permitían escuchar a Iron Maiden. ‘Toda mi infancia crecí en una familia cristiana bien conservadora, a mi hermano y a mí nos prohibían el metal porque era considerado satánico', recuerda.
Ya adulta, fue su marido quien le mostró la discografía de la banda británica, a Eddie (su ubicua mascota mitad zombie-mitad momia) y la profundidad que esconden sus letras. ‘Me enseñó que las canciones tienen que ver con lo que atraviesa un hombre de unos 35 años que toca techo, que empieza a percibir la vida de otra manera', comenta.
La ironía del destino es que su gusto por la doncella de hierro fue creciendo -‘ya tenemos entradas para el concierto de diciembre en Santiago'- y, sin proponérselo, se mezcló con su trabajo como profesora de inglés.
‘La gente se me acercaba y me decía que no sabía qué significaba esta letra, me decían ‘aunque soy realmente fanático desde los 12 años, entiendo palabras sueltas, pero no la historia completa», señala. Ese fue el punto de partida para plantear un curso de inglés basado completamente en letras de Iron Maiden. Se llama ‘English for Metalheads' (inglés para metaleros) y consta de seis clases.
‘Apelo a conectar con su infancia y darles la posibilidad de entender lo que están tarareando. Mucha gente dice que sabe inglés, pero se enreda con los tiempos verbales. Le doy un foco más literario, considerando que Iron Maiden no es literal, tiene mucho que ver con poesía y hay varios elementos gramaticales', asegura.
La idea fue bien recibida en las redes sociales. Su Instagram (@fran_booster https://s.lun.com/inscdf) tiene 123.000 seguidores y sigue sumando alumnos, en su mayoría varones entre 35 y 45 años de Chile, Colombia, México y Estados Unidos, un target bueno para la mano cornuta y el headbanging.
‘El perfil son personas que necesitan aprender inglés para su ámbito profesional. Son módulos cortos, directos al grano. No necesitan aprender los colores, no quieren darse vueltas, sino que saber lo necesario para, por ejemplo, hacer una presentación en inglés', destaca Francisca.
Un ejemplo es la utilidad que le da a la icónica canción ‘Aces High'. ‘La enfoco en el futuro, cuando hablamos del verbo auxiliar ‘will'. La canción trata de los pilotos más pro de Inglaterra durante la guerra, de su perspectiva, cómo sufren. Tomo esa letra en detalle y le doy un contenido gramatical específico. Después muestro cómo se puede usar ese contenido en la vida diaria. Es una herramienta directa', describe.
¿Su canción preferida?
‘Son dos: ‘Wasted Years', por el contenido, y ‘Phantom of the Opera', por el ritmo. Si hay algo que me sube el ánimo en mi vida, siendo mamá, siendo profesora, es esa canción, que es power. De verdad me para los pelos, y tiene un contenido tan lindo detrás'.
¿La más complicada para los alumnos?
‘A la gente le cuesta más ‘The Number of the Beast', porque desde el nombre de título ya la rechaza. No es satánica -aunque claramente el 666 lo dice en el coro con ganas- sino que tiene que ver con miedos, pesadillas y la idea de estar presenciando una sensación demoníaca. Muestra que el satanismo no es solamente algo espiritual, sino que lo vivimos en la Tierra, a través de lo que se ha visto en las guerras'.
¿Es Iron Maiden la mejor banda para aprender inglés?
‘En mi opinión es Metallica. Si lo miramos por contenido gramatical, Metallica se pasea por un inglés más simple, directo, más digerible. ¿Por qué enfoqué el curso en Iron Maiden? Porque tiene letras, desde mi opinión, mucho más profundas, que tienen que ver con poesía. Si vamos a lo práctico, Metallica también tiene una perspectiva -con todo mi respeto- más popera, más llevable, entonces lo más masivo atrae. Pero Metallica increíble, igual de gigante'.
‘Si hubiese estado en el 92…'
Rainiero Guerrero, director de Radio Futuro, admite que su formación escolar en inglés no fue tan sólida, rasgo que comparte con su generación: ‘Básicamente uno desarrolló la forma de su propio inglés escuchando música, leyendo las letras, viendo películas, fijándose en la forma. Lo que hace Francisca creo que complementa eso. Las letras de las canciones no son literales, tienen un contexto. Lo encuentro muy entretenido, hay una forma bien distinta de exponer las letras de Iron Maiden', destaca. ‘Si ella hubiese ya estado disponible en el 92, probablemente hubiésemos entendido que no se trata de música satánica', opina, aludiendo al bullado concierto cancelado ese año, cuando a la banda se le impidió ingresar a Chile. Iniciativas como esta, plantea, le dan una bajada real a lo que las bandas quieren expresar: ‘Si bien en Chile el inglés se ha vuelto mucho más prioritario, no somos un país bilingüe como los nórdicos o los holandeses. Creo que este método sirve para que entendamos finalmente lo que estamos escuchando y lo que estamos leyendo'.


